El Superior Tribunal confirmó la sentencia condenatoria de los hermanos Jorge Luis y Sergio Oscar Mizawak por estafa procesal en grado de tentativa. Deberán cumplir con reglas de conducta durante dos años y pagar una indemnización.
Esta semana, la Sala Penal del STJ –integrada por Carlos Chiara Díaz, Daniel Carubia y Juan Ramón Smaldone– confirmó la sentencia impuesta por la Sala II de la Cámara del Crimen, tanto en referente a la responsabilidad penal como en el aspecto civil, al no hacer lugar al recurso de casación interpuesto por la defensa de los hermanos.
Así las cosas, ambos deberán cumplir con reglas de conducta durante dos años y pagar una indemnización a la familia afectada, aunque todavía puede recurrir por la vía extraordinaria ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
En el año 2001, una pareja paranaense compró un Fiat Duna para ponerlo a trabajar como remís, pero el vehículo nunca les fue entregado y les retuvieron la documentación. El automóvil estaba a la venta en la firma Sol Autos, de los hermanos Mizawak, a un valor de 7.800 dólares y la pareja decidió adquirirlo con una primera entrega de 3.300 pesos/dólares en efectivo y el resto en 24 cuotas de $323 cada una. Pero la pareja nunca pudo hacerse del vehículo, primero con la excusa de que estaba en el taller de la firma, pero después les dijeron que el dueño lo había retirado.
Sergio Mizawak les prometió a sus clientes conseguirles otro automóvil de características similares. Pero eso nunca ocurrió. Y cuando la pareja decidió deshacer la operación, tampoco consiguieron que les devolvieran el dinero ni los pagarés.
Se supo después que los acusados le habían dado los documentos para ejecutar a su tío Jorge Abraham Mizawak, por una deuda que tenían con él, y éste decidió cobrar los títulos otorgados a nombre de la pareja aparentemente sin saber que se trataba de una deuda falsa e inexistente.
La causa se tramitó en el Juzgado Civil y Comercial a cargo de Valentina Ramírez Amable por los delitos de defraudación por retención indebida (no se devolvió el dinero ni los pagarés a la pareja). En primera instancia resultó favorable a los hermanos Mizawak; pero la Cámara Laboral ordenó suspender la ejecución de los documentos hasta tanto se aclarara el asunto en sede penal y los imputó por el delito de estafa procesal, por intentar engañar a la jueza para cobrar el dinero.
El 29 de abril el tribunal integrado por Ricardo Bonazzola, Marcela Badano y Marcela Davite condenó a los hermanos Mizawak a una pena de cinco meses de prisión en suspenso y al pago de una indemnización a la pareja afectada. Esa sentencia es la que el miércoles confirmó por el alto cuerpo, a 13 años de formulada la denuncia. A los hermanos Mizawak les queda ahora la posibilidad de interponer un recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, aunque el camino parece complicado, informó El Diario.
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