Confirman que encontraron muerta a joven sáenzpeñense en planta recicladora bonaerense

La joven saenzpeñense Paula Adriana Giménez, que era buscada intensamente en Buenos Aires luego de haber desaparecido del hotel que compartía con su madre con quien había viajado para continuar un tratamiento por una afección psiquiátrica que padecía, fue encontrada sin vida en la mañana de este martes en una cinta de separación de residuos del CEAMSE, la misma planta donde hace poco más de un año fuera hallada sin vida Ángeles Rawson.

La noticia causó profunda consternación en todo el círculo cercano a la familia y en distintos ámbitos de la comunidad ya que la madre de Paula, Norma Culaciatti, era una reconocida docente que llegó a ser directora de la Escuela Nº 369, e incluso tuvo participación en la función pública ya que fue coordinadora local del programa AIPO durante una de las gestiones del ex gobernador Ángel Rozas.

El cuerpo que presentaba algunas lesiones de consideración en la cabeza y abdomen, apareció semi vestido y descalzo, en la cinta número tres y fue descubierto por operarios que realizaban sus tareas habituales en el lugar alrededor de la media mañana de la víspera. Sin embargo, a pesar de las fuertes sospechas que se trataba de ella desde un principio, los padres -especialmente su madre Norma Culaciatti- recién hicieron el reconocimiento del mismo a última hora de la tarde.

Los peritos que practicaban la autopsia al cuerpo de la joven esta noche no habían determinado la causa de la muerte, ni tampoco si esta había sido víctima de un ataque sexual.

También era un misterio para los investigadores dónde estuvo desde el día de su desaparición hasta el lunes, en que se presume pudo haber fallecido, ni tampoco se tiene claro si la ropa que usaba al momento del macabro hallazgo era la que vestía cuando fue vista por última vez. Aunque hasta el momento existen muchas dudas, la investigación apunta a despejar todos los misterios a partir de cámaras de seguridad y otros elementos.

El cuerpo fue encontrado este martes, alrededor de las 10,30, en una de las cintas de separación de basura de la planta del CEAMSE por personal de la Planta de Tratamiento Biológico ubicada en el Complejo Ambiental III en la localidad bonaerense de José León Suárez, el mismo predio donde hace poco más de un año apareció el cuerpo de Angeles Rawson la estudiante que fuera estrangulada y su muerte diera origen a uno de los casos más resonantes judicialmente de los últimos tiempos.

Al momento del hallazgo, el cuerpo se encontraba bastante conservado, sin demasiados daños luego de haber estado expuesto al circuito de tratamiento de residuos que habitualmente se efectúan en la planta. La joven estaba descalza, con una calza con algunos apliques de color dorado y sin remera, su torso estaba cubierto solo con un corpiño, según reflejaron los principales medios de comunicación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tras el hallazgo.

Estaba boca abajo y, de acuerdo a la información que pudo conocerse desde un primer momento, las características del cuerpo coincidían con la fotografía que fue distribuida y pegada en distintos puntos de Buenos Aires.

"El cuerpo no presenta mucho daño, aunque estaban viendo algo a un costado del abdomen que podría ser una herida, un corte", declaró Gabino Pistoia, secretario de la Asociación Gremial de Obreros y Empleados de Ceamse (AGOEC), en declaraciones al canal C5N.

 

Un golpe y un orificio sospechoso

Entre las lesiones que presentaría el cuerpo, más allá de las que podrían producirse al estar sometido a un proceso como el que allí se realiza para el tratamiento de la basura, sobresaldrían un fuerte golpe que presentaba en la zona de la nuca y un orificio sospechoso entre el abdomen y la zona de pulmones.

Ahora la fiscalía Nº 5 de San Martín deberá reconstruir como fueron los momentos previos al fatal desenlace, desde la desaparición de Paula hasta el hallazgo en la planta. En la tarde del martes, las coberturas de los medio porteños brindaban las más diversas hipótesis, pero a partir de ahora todo es materia de investigación.

Las primeras presunciones hablaban de una data de muerte de entre 24 y 36 horas por lo que se estimaba que el ingreso del predio al cuerpo del CEAMSE se habría producido en los últimos dos o tres camiones entre las 6,30 y 9,30 y al igual que en el caso de Angeles se estima que el cuerpo habría llegado de la planta de transferencia ubicada en la zona de Colegiales.

 

Había viajado por un tratamiento médico

SAENZ PEÑA (Agencia) – Paula Adriana Giménez tenía 31 años y había viajado a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires junto a su madre Norma Culaciatti una reconocida docente por un tratamiento debido a una patología psiquiátrica en el Hospital Ramos Mejía.

Juntas se alojaron en el hotel AMUDOCH en la zona de Once. En la noche del 16 de mayo habría manifestado a su madre que bajaba a comprar o fumar un cigarrillo, y desde entonces se perdió su rastro y a pesar de indicios y aporte de personas que dijeron haberla visto no se logró ubicarla hasta cuando su cuerpo apareció en el predio del CEAMSE en la localidad de José León Suárez.

La noticia que conmocionó a toda la comunidad del centrochaqueño dio por tierra con la búsqueda iniciada por un grupo de amigos de la joven mujer en la zona de Once y barrios aledaños donde pegaron  afiches intentando dar con Paula.

 

Dolor y pedido de justicia de familiares

SAENZ PEÑA (Agencia) - Los familiares de Adriana Paula en esta ciudad, pidieron justicia y que se pueda esclarecer este atroz crimen, otro de los tantos, como suceden casi a diario en esa provincia.   

NORTE pudo dialogar con un familiar de Adriana, se trata del tío, Héctor Giménez, quien casi en un estado de shock por la noticia que se daba en cada uno de los canales de capital federal, no podían creer el final que tuvo la inocente joven.

Héctor, quien accedió al diálogo con este diario, indicó que “toda la familia a pesar de los días trascurridos de desaparecida, alentaban las esperanzas de que se la pueda hallar con vida a su sobrina”, comentó el angustiado hombre.

Y resaltó el alto valor familiar que tenían todos los parientes de la joven, ya que en la misma cuadra donde residía Adriana, están las viviendas  de algunos familiares más. “Se mantuvo un lazo fuerte de familia”, agregó. Recordó además que viendo lo que le sucedió a su sobrina, inmediatamente le volvió  a la memoria el caso de pequeña Ángeles Rawson, que también apareció sin vida y abusada en la misma planta de reciclado de basura”, dijo el tío.  

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