El PO se confió y recibió un nuevo revés

El PO se confió y recibió un nuevo revés
En el Concejo pidieron una sesión extraordinaria con la firma de seis ediles propios. Necesitaban siete y cuentan con nueve.
Un simple pedido terminó en un episodio para el olvido del Partido Obrero. Ante dos temas que ese bloque entendía de urgencia, realizó un pedido de sesión extraordinaria en el Concejo Deliberante. Extrañamente, de las siete firmas que necesitaban solo seis de los nueve concejales trotskistas firmaron y confiaron la última rúbrica en el canillita Abel Moya. Este último se retractó y dejó al PO pagando.

Exceso de confianza, ignorancia o una interna en curso. Nadie en las filas del partido comandado por el diputado provincial Claudio Del Plá en Salta se atreve a explicar este grosero error del PO.

Con el pedido de sesión extraordinaria buscaban introducir un proyecto para subir los montos con los cuales un contribuyente puede acceder a exenciones impositivas, además de poner en debate la ordenanza ad referéndum del cambio de indicadores en Pereyra Rozas. En este último tema si bien no acuerdan de fondo, advirtieron que no trabarán la iniciativa oficialista para la entrega de dos mil a través del Procrear y mil por el IPV.

Signos de inexperiencia

El PO pecó de confiado. Insólitamente, contando con nueve ediles propios solo firmaron seis y la última la dejaron para Abel Moya, del Partido de la Victoria y aliado del oficialismo en la capital.

Desde su filas descartaron cualquier tipo de fractura en el partido de izquierda. Sin embargo, no aclararon el porqué del grosero error que dejó en evidencia la falta de conocimiento sobre las normativas del Concejo Deliberante y el relajo de los referentes de ese bloque.

Lo cierto es que hasta hoy, el PO tendrá tiempo para sumar una nueva firma, lo que le permitiría alcanzar la sesión extraordinaria pedida.

¿Tirón de orejas?

Lo que tampoco quedó claro en ese nuevo episodio de mucha rosca en el Concejo Deliberante fue el rol que jugó el edil y canillita Abel Moya, del Partido de la Victoria.

Si bien ese partido atraviesa un momento de “tire y afloje” con el Partido Justicialista, víctima de los ninguneos del jefe del PJ y mandatario salteño, respetan los acuerdos y acompañan casi sin chistar la gestión del intendente Miguel Isa.

Pero Moya había firmado, aunque al parecer hubo un tirón de orejas en el medio que lo hizo repensar su firma. Por eso horas después se retractó.

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