El procedimiento se realizó en el paso fronterizo de Monte Aymond el pasado sábado por la noche, cuando personal de la Brigada Antinarcóticos de la PDI detectara un pequeño arsenal en el interior de un vehículo argentino que viajaba desde Buenos Aires con destino a la localidad fueguina de Tolhuin. Ayer finalmente fue liberado.
Además Coda portaba en su automóvil 234 cartuchos de 9 mm. y 255 municiones calibre 22 (del tipo dun dun o “mata policías”), ilegales en Chile, y cuya punta del proyectil está perforada para causar mayor daño a la zona que se impacta.
En virtud de la ley de control de armas y explosivos en Chile se procedió a detener al conductor, quien el domingo fue llevado en Punta Arenas ante el juez Juan Olivares, quien finalmente otorgó al imputado el beneficio de la suspensión condicional del procedimiento, dejándolo en libertad luego que éste se comprometiera a hacer una donación de 100 mil pesos chilenos a una entidad de ese país, al Hogar de Cristo, y además renunciara a cualquier derecho o alegación sobre las armas confiscadas, a fin de que la autoridad proceda a su destrucción.
El hombre adujo que estas armas eran para “defensa personal” dado que ya había sufrido tres asaltos y que desconocía de la prohibición legal de ingresar con las mismas a través de la frontera chilena.
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