El padre de la víctima, Miguel Leone, dijo que “espero justicia, pero estamos en la Argentina, donde usar el volante como un arma no se castiga”. Este jueves comienza el juicio por el siniestro vial que protagonizó Joaquín Daniel Márquez, en abril del año pasado.
Según las pericias, Marquez tenía 1,85 gramos de alcohol en sangre, que tiene un máximo permitido de 0,50 gramos en la actualidad. Además dio positivo el análisis de estupefacientes en sangre.
La carátula de la causa es "homicidio culposo en concurso ideal con lesiones graves culposas ocasionado por la conducción imprudente y antirreglamentaria de un vehículo automotor en calidad de autor".
La jueza de audiencia es Florencia Maza, mientras que el defensor de Marquez es Anibal Olié. La fiscal es Cecilia Martini. Y el abogado patrocinante de la familia es Horacio Tanus Mafud.
El accidente se produjo alrededor de las 5.40 horas en el Parque Don Tomás. En cercanías del Faro, un Chevrolet Corsa (DTL738) en el que iban un joven de 20 años, Joaquín Márquez, y una chica de 19, Noelia Leone, colisionó contra una columna. El impacto lo recibió, de lleno, el lateral derecho del vehículo, del lado del acompañante.
La joven sufrió una fractura y fue trasladada al hospital Lucio Molas. A mediamañana, alrededor de las 9.30 horas, se produjo su deceso.
En el vehículo, además, iban otros dos jóvenes quienes declararán en calidad de testigos.
Noelia Leone tenía 19 años. Eran estudiante de administración de empresa y además inició la carrera de profesorado en química en la UNLPam. También durante el día, la joven trabajaba.
Miguel Leone, el padre de Noelia dijo que "perdí a una hija de la noche a la mañana. Ella se despidió como todos los días y me dijo que cuando salía de la facu me mandaba un mensaje. Esa fue la última vez que la ví".
Dijo que "tengo las expectativas que se haga justicia, pero esto es Argentina. En este país no se castiga el que usa el volante como un arma. Es así".
La familia Leone es una de las integrantes de la Fundación Estrellas Amarillas. La entidad, según informó su referente Silvia González, estará presente en el juicio. La entidad despliega una campaña a nivel del país para que sea delito conducir alcoholizado o drogado. En algunos juicios esta condición es utilizada como un atenuante.
En la actualidad, un proyecto tiene media sanción en Diputados para convertir en agravante conducir alcoholizado y darse a la fuga. Pero eleva a 1 gramo de alcohol en sangre el máximo permitido con penas de 3 a 6 años y establece penas de 2 a 5 años a quien provoque una muerte (‘por conducción imprudente, negligente, inexperta o antirreglamentaria‘) en un accidente.
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