Las condiciones precarias de vida en el interior impiden erradicar enfermedades de la pobreza como el Chagas

Las condiciones precarias de vida en el interior impiden erradicar enfermedades de la pobreza como el Chagas
La eliminación de la vinchuca, al parecer, es una materia pendiente, no solo de este Gobierno, sino un problema que también fue ignorado por la gestión anterior y está íntimamente ligado con el importante déficit habitacional y sanitario que padecen los catamarqueños.

La realidad a no ha cambiado demasiado con respecto a brindar mejores condiciones de vida a la población, teniendo en cuenta que la vinchuca afecta, sobre todo, a los sectores más vulnerables de la población, infectándola de Mal de Chagas, enfermedad ligada con la extrema pobreza, condiciones precarias de viviendas, falta agua potable, cloacas, entre otros.

La realidad nos demuestra que el problema no ha sido tomado en serio, ya que en la erradicación definitiva de este vector tiene que ver con la implementación de políticas eficientes para mejorar la calidad de vida de la gente.

Catamarca tiene un marcado déficit habitacional que no pudo ser resuelto ni por Eduardo Brizuela del Moral (hijo) ni por Pedro Molas ex secretario de la Vivienda y Desarrollo Urbano. El problema continúa vigente y sigue siendo un desafío para la actual gestión de Octavio Gutiérrez.

Desinfecciones

Desde la dirección de Vectores se informó que en caso de detectar la presencia de vinchucas podrán comunicarse con el 4439593 para solicitar una desinfección. También se informó que Catamarca es una provincia de mediano riesgo con respecto al Chagas.

Los departamentos más complicados y en mayor riesgo de adquirir mal de Chagas son Belén, Capayán, Pomán y La Paz

Por su parte, el titular de la dirección de Vectores del ministerio de Salud de la provincia, Jorge Brandán, confirmó que el equipo técnico está trabajando en las distintas localidades del interior para realizar controles y desinfección de las viviendas que lo solicitan. En esa línea, el funcionario explicó que Belén, Pomán, Capayán y La Paz son algunos de los municipios donde se registra históricamente una importante aparición de vinchucas. “Salvo Antofagasta de la Sierra, en todos los otros departamentos está presente la vinchuca”, afirmó a LA UNION. En ese marco, Brandán consideró que el mal de Chagas no es una enfermedad de “pobres”. Sin embargo, advirtió que las “carencias” habitacionales y de servicios favorecen y potencian la presencia de vinchucas. “Nuestra comunidad tiene naturalizada la presencia de este insecto, no la ve como un peligro, la ve como si tuviera otro insecto más, una hormiga o mariposa”, indicó.

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