Condenaron al hombre que atacó a su mujer con un palo de amasar

Condenaron al hombre que atacó a su mujer con un palo de amasar
La Justicia piquense condenó hoy a Sergio Vivas a 6 años y 6 meses de prisión, por considerarlo autor materialmente responsable de “homicidio calificado en grado de tentativa en estado de emoción violenta”.

El juez de Audiencia Carlos Pellegrino condenó hoy a Sergio Arnoldo Vivas a la pena de seis años y seis meses de prisión efectiva, por “homicidio calificado en grado de tentativa en estado de emoción violenta”. Se trata del hombre que atacó con un palo de amasar a su mujer el pasado 24 de agosto en horas de mediodía, tras llegar a su casa y encontrar a su mujer, María Fernanda Robles, charlando con un amigo en el comedor.

La Fiscalía había solicitado la pena de 10 años y 8 meses de prisión por “homicidio agravado en grado de tentativa”, mientras que la Defensa había solicitado que se lo condene por “lesiones graves en emoción violenta” a 6 meses en suspenso, o “lesiones graves agravadas por convivencia, en estado de emoción violenta” a 2 años de prisión en suspenso.

El juez Pellegrino absolvió por otra parte a Vivas por el delito de “daño”, que la policía le imputó por romper la puerta de un patrullero cuando lo detenían, porque no se pudo acreditar tal delito, pero rechazó el pedido del defensor Norberto Paesani para que se inicie una investigación por el supuesto “informe mentiroso” de la policía, ya que las sospechas –que aún se mantienen- apuntan a que la puerta ya estaba rota desde mucho antes y los uniformados habrían intentado “cargarle otro delito” al imputado.

El juez pidió también expresamente a los jefes policiales que se reconozca la labor del oficial inspector Carlos Alberto Villegas, quien llegó en primer término al lugar y no solo “salvó la vida” de Robles, sino que también salvó a Vivas de ir preso por mucho más tiempo por “homicidio”.

El juez recolectó en el debate sobradas pruebas para acreditar la existencia del hecho y el autor material. Quedó comprobado que Vivas golpeó con el palo de amasar a Robles y le produjo “traumatismo de cráneo, heridas cortantes en cuero cabelludo, traumatismo en ambas manos”, lesiones que la pusieron en “riesgo de vida” a la mujer y que acreditan el “homicidio en grado de tentativa”. También se acreditó la “intención de matar” por parte del detenido, quien mientras golpeaba le gritaba a su mujer “a vos se te termina todo acá y ahora” y “sos para mí o no sos para nadie”.

El punto más controversial que debió resolver el magistrado fue si Vivas cometió el hecho en estado de emoción violenta, o no, y para ello se sustentó en los aportes de los psiquiatras que declararon en el juicio y admitieron tal situación.

El juez Pellegrino resumió entonces que Vivas resultó afectado por los “celos” que le produjo encontrar a su mujer con un amigo. Y remarcó que “si bien fue consciente del acontecer, padeció de un intenso estado emocional, que le impidió razonar sobre su conducta y la inconveniencia de la misma”.

Destacó el juez en su fallo que Vivas “sabía cómo estaba actuando pero no pudo evitar cometerlo, tal es así que si no era detenido por un accionar oportuno de un tercero, difícilmente lograría interrumpir la agresión sino una vez producidas las consecuencias mayores y que -en ese actuar- devenían inevitables, como sería la muerte de Mariana Robles”.

Concluida la lectura de sentencia que tuvo lugar en horas del mediodía, el defensor Norberto Paesani adelantó que apelará la sentencia, basándose en el caso Murazano, la joven que mató a su ex pareja y terminó libre por considerar que actuó en “estado de emoción violenta”.

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