El preso que se escapó usando muletas y tras robar un remís, fue condenado este martes. El penitenciario que también estaba acusado fue absuelto.
Jorge Goró, el interno de la cárcel de Paraná que se fugó con muletas en 2012 cuando había sido trasladado a una clínica de calle La Paz, fue condenado este martes a la pena de ocho años de cárcel. Además, Anderea Émeri, acusada de haberlo ayudado, deberá cumplir una probation de seis meses, mientras que el penitenciario Félix Ávalos fue absuelto. Goró fue juzgado por la fuga, por sobornar al penitenciario y por el robo calificado de un remís que utilizó para concretar el escape. El tribunal de la Sala 1 de la Cámara del Crimen de Paraná, integrado por Miguel Ángel Giorgio -presidente del tribunal-, Hugo Perotti y José María Chemez, dispuso 8 años de prisión para Goró por la fuga y el robo del auto, pena que se unifica con la viene cumpliendo por un robo calificado y por lo cual le restan tres años y seis meses en la cárcel. El tribunal no creyó la versión que el interno dio de los hechos. En cambio sí decidió absolver al penitenciario Ávalos, a quien consideró inocente. Los jueces admitieron que el hombre se vio desbordado por la situación y no se comprobó que haya percibido una coima. Después de la sentencia, emocionado, Ávalos dijo que la pasó "muy mal durante los últimos dos años" y argumentó que conoce de armas y por eso sabe que Goró aquel día tenía una pistola de verdad y no de juguete, como se dijo. "En ese momento decidí entregarle mi arma y dejar que se fugara porque había mucha gente en la clínica", sostuvo ante los medios. Compañero de celda Goró compartía celda hasta ahora con el preso que amaneció ahorcado este martes por la mañana, Joaquín Duarte. Cuando se le preguntó a Goró por esa situación, dijo que estuvo hablando hasta la madrugada con Joaquín Duarte, preso procesado por un robo calificado, y cuando se levantó a la mañana lo encontró muerto.
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