Rubén Recalde fue hallado culpable por los los homicidios de Sandra Colo y Paola Tomé, ocurridos en 2012 y 2014. La fiscal del caso lo comparó con Robledo Puch y El Petiso Orejudo. Creen que asesinó a una tercera víctima en 1999.
Rubén Recalde no se inmutó. El mecánico de 54 años sólo rompió el silencio para pedir que le sacaran las esposas, porque le apretaban las muñecas. Mientras la secretaría del tribunal leía el fallo, el hombre mantuvo la mirada clavada en el piso de la sala de audiencias. A pocos metros, los familiares de sus víctimas, Sandra Colo, de 43 años, y Paola Tomé, de 38, escuchaban con atención, intentando no quebrarse ante los detalles de los dos sangrientos crímenes ocurridos en 2012 y 2014 en Junín. La sentencia no tuvo misterio. Fue condenado a reclusión perpetua y, al ser retirado para afrontar lo que le resta de vida tras las rejas, lo acompañó una sola palabra repetida a viva voz por los familiares: "Asesino".
El fallo fue dado a conocer por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Junín, compuesto por la presidenta del cuerpo Karina Piegari y los vocales Esteban Melilli y Miguel Ángel Vilaseca, quienes consideraron al mecánico culpable por el homicidio agravado criminis causa de Colo y el homicidio criminis causa y femicidio de Tomé. Los jueces así coincidieron con lo que había pedido en su alegato la fiscal Vanina Lisazo, quien afirmó que el condenado es un "asesino serial" (ver aparte).
Acompañado por su defensor oficial, Silvio Acerbo, Recalde escuchó la parte resolutiva del fallo.
En su veredicto, los jueces sostuvieron que "claramente puede advertirse un modo de comportarse en relación a sus víctimas, del género femenino, mediante las cuales instaura una relación de cosificación, priorizando sus más bajos instintos, colocándolas en el lugar de instrumentos u objetos que les son útiles a sus necesidades".
"Han señalado los peritos psicólogos y psiquiatras, intentando desentrañar las particulares y gravísimas conductas del encausado, que el mismo busca instaurar una relación de superioridad con su presa que logre cubrir su sentimiento de inferioridad y de no aceptación social."
Para fundamentar la aplicación del femicidio en el caso de Tomé, los jueces citaron un fallo de la Cámara de Casación Penal de Entre Ríos y explicaron que esta figura penal "no requiere la existencia de una relación de pareja previa sino que puede darse aún en relaciones casuales, ocasionales, fugaces, transitorias, efímeras o pasajeras".
Esta figura no pudo ser aplicada al crimen de Colo, porque cuando ocurrió el hecho todavía no había sido incorporada al Código Penal.
Al decidir aplicarle la accesoria de reclusión por tiempo indeterminado, lo que impide al imputado acceder a cualquier beneficio, el tribunal destacó "la gravedad de los hechos, constituida por un gran despliegue de violencia de parte del sujeto activo, así como la multiplicidad de víctimas, escogidas al azar, y acechadas previamente desde el anonimato por su agresor, potenciando su vulnerabilidad, y sin haberse podido determinar los venales motivos de dicha elección".
Entre el público se encontraban Juan Domingo Colo, padre de Sandra, quien se tomaba la cabeza horrorizado cuando se detalló el crimen de su hija, y Olga Rochetti, madre de Paola, a quien le corrieron unas lágrimas cuando fue descripto el homicidio.
La presidenta del tribunal señaló que se rechazó por unanimidad el planteo del defensor en relación a la "inimputabilidad" de Recalde y un pedido de "inconstitucionalidad" de la prisión perpetua planteado por el abogado Acerbo.
Sobre este punto, la fiscal Lisazo fue categórica sobre la actitud del imputado "comprende su criminalidad y es inteligente, nunca va a reconocer pero tampoco va a negar, sólo calla".
Luego del veredicto, el acusado fue retirado de la sala por agentes penitenciarios, mientras algunos familiares lo increpaban. Recalde seguirá alojado en la Unidad Penal 49 de Junín.
La fiscal Lisazo se mostró muy emocionada por el fallo y se abrazó con los familiares de las víctimas y sus representantes, los abogados Darío De Ciervo y Carlos Torrens.
"(Lisazo) trabajó mucho, es una mujer muy humana. Hoy se merecía ella principalmente que la justicia fallara de esa manera, reivindicar su trabajo", destacó el padre de Colo. «
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