Condenan al Obispado por juicios laborales

Condenan al Obispado por juicios laborales
Los demandantes trabajaban en el estacionamiento del club San Cayetano.

La Justicia condenó a la Iglesia neuquina a indemnizar con cerca de $60 mil a una mujer a la que tenía empleada como cuidadora de una cochera del club San Cayetano, en la parroquia del barrio Ciudad Industrial. Tras el fallo, de primera instancia y posterior a una demanda similar en la que la Cámara de Apelaciones también había condenado hace dos años al obispado, se definió el cierre del lugar.

Según el fallo de diciembre del año pasado, la titular del Juzgado Laboral 2 de Neuquén, Mónica Martens, determinó que Adelaida Cerna trabajó entre 2006 y 2008 en relación de dependencia con el Obispado. Descartó el argumento de la defensa, que limitó la relación a un contrato civil a partir de que el Obispado prestó en forma gratuita a la mujer y a su esposo una vivienda en el club. Como parte del préstamo también se comprometió "al pago de todos los gastos ordinarios y extraordinarios" para mantener la casa. El abogado del Obispado afirmó que ese dinero mensual –500 pesos, según el expediente– "no era como pago de sueldo sino por los gastos ocasionados en conceptos de servicios y mantenimiento". Sin embargo, las declaraciones de los testigos no solo ubicaron a la mujer realizando tareas de limpieza y cuidado del lugar, sino, además, como la referente para el cobro de las cocheras a los vecinos.

No es la primera demanda por la cochera del Club San Cayetano. Ya en 2011, la Cámara de Apelaciones había fallado en igual sentido en una demanda iniciada por el anterior cuidador.

En declaraciones al noticiero de Canal 7, el sacerdote de la iglesia San Cayetano, Maximiliano Mamondez, confirmó el cierre de las cocheras y se lamentó por los juicios. "El Obispado tuvo que pagar grandes sumas de dinero. Y lo que más duele es que eran sumas que estaban pensadas para hacer obras en el oeste. Entonces, como dice el obispo, tuvimos que pagar con dinero de los pobres", planteó el párroco. Confirmó además que tras el cierre del predio hace pocas semanas, algunos vecinos que utilizaban el servicio también se presentaron en la Justicia. "El obispo, junto al Consejo Presbiteral, decidió cerrar las cocheras. A las personas que usaban el servicio no les cayó bien la noticia y decidieron hacer juicio", detalló.

El 30 de julio y tras el cierre del estacionamiento, el Obispado y el último empleado de las cocheras llegaron a un acuerdo para disolver la relación. "Sin reconocer hecho ni derecho y al solo efecto conciliatorio", tal como quedó plasmado en el acuerdo, el Obispado aceptó pagar $25 mil al demandante.

Las dos demandas suman algo más de 100 mil pesos, incluidas las costas. Según el sacerdote de Ciudad Industrial, el Obispado lleva pagado el doble de esa suma por las distintas demandas laborales relacionadas con el uso de la cochera.

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