Condenan a un joven a 8 años de cárcel por explotación sexual de su pareja

El tribunal Oral Federal de esta ciudad, condenó a Jonathan Raúl Alberto Ramos, a la pena de 8 años de prisión, al hallarlo autor penalmente responsable del delito de explotación económica del ejercicio de la prostitución ajena, en concurso ideal con el delito de trata de persona en su modalidad de captación con fines de explotación sexual, agravado por haber mediado engaño, violencia, amenazas, valiéndose de la situación de vulnerabilidad de la víctima y la convivencia a la fecha de los hechos.

La causa se remite a los hechos acaecidos entre los meses de diciembre de 2012 y junio de 2013 en Santa Rosa. La abogada defensora del imputado, Laura Armagno, solicitó la absolución de su asistido entendiendo que no quedó acreditado la materialidad infraccionaria sostenida por el Ministerio Público Fiscal ni tampoco encontrar adecuación típica el comportamiento de su asistido.

El tribunal acreditó que Jonathan Ramos, “mediante el inicio de una relación de noviazgo, captó a la víctima, mayor de edad, mediando abuso de la situación de vulnerabilidad que ella sufría, en razón de su edad de dieciocho años, género femenino, circunstancias sociales signadas por violencia familiar dentro del grupo de origen, desempleo económico y abandono de su educación secundaria, con la finalidad de explotarla económicamente de su actividad sexual”.

De acuerdo al relato de la víctima, según se indicó en el fallo, los jóvenes “habían comenzado a salir, iniciado una relación, y al poco tiempo al tener problemas económicos por la compra de un automóvil de alta gama, a más de que algunos clientes de su negocio de compra y venta de motocicletas no le pagaban lo adeudado, le propuso “algo” (sic).

Recordó que en una oportunidad, antes de iniciar la convivencia, le propuso ir a la ciudad de General Pico como una salida más y en su trayecto, después de haber observado a mujeres que estarían ofreciendo prostituirse, comenzó a referirle que “ese era el único modo de hacer plata” siendo recursivo durante todo el viaje.

Agregó que para esa ocasión habían fumado marihuana y que ya en la ciudad de General Pico, frente a la terminal de ómnibus, comenzó en el ejercicio de la prostitución de ocasionales clientes a quienes le cobraba lo que Ramos le indicaba, quien permanecía en las proximidades para su control, y a quien le daba todo el dinero que obtenía.

Sostuvo que esas salidas hacia la ciudad norteña las efectuaron en varias oportunidades, “todos los días”, dijo la testigo, saliendo a las siete de la tarde y regreso a las dos o tres de la mañana, hasta que en una oportunidad la Brigada de Investigaciones piquense los demoró, les tomó los datos y les dijo que no podían estar más allí, razón por la cual comenzaron a trasladarse a las ciudades de General Acha, Toay y Anguil, pero que en dichos lugares su prostitución no le rendía económicamente a Ramos.

En otro tramo, la víctima dijo que Ramos estaba como obsesionado con que ella trabajara y que al poco tiempo el hombre dejó incluso de trabajar en la compra y venta de motocicletas estando sólo pendiente de su explotación. Agregó además que en algunas oportunidades fue forzada físicamente para tener relaciones, señalando que “en una oportunidad fue violada” y que las agresiones físicas eran permanentes, “casi todos los días”, en la casa, delante de la madre, delante de la familia, y con golpes en la cabeza, en el cuerpo, “en todas partes”.

También expuso que sólo cuando se separó, cuando finalmente se escapó dado que antes no podía salir sola a ningún lugar, solo allí pudo contar los hechos que había vivido, siendo aconsejada por su madre respecto a que cuando estuviera lo suficientemente fuerte hiciera la denuncia.

Los jueces remarcaron que “Ramos se ganó la confianza de la víctima mediante la relación amorosa para luego lograr su objetivo, mediante la relación de noviazgo y aprovechando la vulnerabilidad de aquella pudo convencerla para que finalmente pueda ser explotada económicamente en su actividad sexual, explotación que continuó realizando hasta que Juárez huyó abandonando el hogar donde ambos convivían”.

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