Se trata de Richard Williamson. Fue condenado en ausencia en Alemania a pagar 10.000 euros por haber minimizado la dimensión del Genocidio, un caso que dejó mal parado al Vaticano
Un tribunal de la ciudad de Ratisbona halló culpable al religioso británico, de 70 años, de incitación por haber dicho en una entrevista difundida en enero de 2009 que "sólo de 200.000 a 300.000 judíos perecieron en los campos de concentración nazis".
El obispo -expulsado de Argentina el año pasado al conocerse sus declaraciones- dijo también que no es cierto que los nazis hayan usado cámaras de gas para matar a judíos.
Williamson había sido multado ya con 12.000 euros a principios de año por sus comentarios, pero como el prelado se negó a pagar, la causa tuvo que dirimirse con un juicio público, en cumplimiento con las leyes alemanas.
El obispo no acudió a la audiencia en un tribunal de la sureña Ratisbona por orden de su congregación ultraconservadora, que se distanció de la Santa Sede tras el Concilio Vaticano Segundo, dijo su abogado.
"El obispo Williamson habría venido gustosamente, pero la Hermandad de San Pío X le sugirió que no lo hiciera; para ser más precisos, le prohibieron venir", dijo el abogado Matthias Lossmann al juez del tribunal.
La Hermandad de San Pío X, que tiene su sede central en Suiza, ordenó obispo a Williamson sin autorización del Papa luego de romper con Roma por las reformas introducidas a partir de 1965.
Entre las reformas rechazadas por la fraternidad hay una declaración, Nostra Aetate, que puso fin a una doctrina de la Iglesia según la cual los judíos fueron responsables de matar a Jesucristo.
El papa Benedicto VXI fue muy criticado el año pasado por haber levantado la excomunión sobre Williamson y otros tres obispos consagrados por la Hermandad San Pío X en un intento de superar la escisión con la confraternidad tradicionalista.
La polémica entrevista de Williamson, con un canal de televisión sueco, fue difundida un día después del decreto del Papa de levantamiento de la excomunión.
El Pontífice alemán reconoció después haber manejado mal el caso, dijo que desconocía los comentarios de Williamson y que cualquier cuestionamiento del Holocausto era "intolerable".
Hasta que se desató el escándalo, el polémico obispo dirigía un seminario de la orden ubicado en La Reja, cerca de Buenos Aires. En febrero de 2009, Argentina lo expulsó. Ahora reside en Londres.
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