Concurso en el Poder Judicial: Denuncian que evaluación favoreció a hijo de un exjuez

Concurso en el Poder Judicial: Denuncian que evaluación favoreció a hijo de un exjuez
Psicólogos que se presentaron para acceder al cargo vacante en el Juzgado de Ejecución de la Penas Nº 2 de Gualeguaychú sostienen que “los mecanismos de evaluación se modificaron para beneficiar al profesional suplente”
Un concurso para ingresar al Poder Judicial en Entre Ríos está bajo sospecha por nepotismo. Once psicólogos que se presentaron para acceder al cargo vacante en el Juzgado de Ejecución de la Penas Nº 2 de Gualeguaychú sostienen que “los mecanismos de evaluación se modificaron para beneficiar al profesional suplente que desde hace un año ocupa el cargo”. El psicólogo que trabaja en el Juzgado de Carlos Rossi es Franco Carboni, hijo del exjuez Sergio Carboni, quien tenía como secretario al actual magistrado.

Los profesionales solicitan la revocatoria del concurso que se abrió en noviembre de 2012 e informan que hay cuatro impugnaciones presentadas. Once psicólogos matriculados en Entre Ríos, más el profesional que estaba como suplente, presentaron sus carpetas de antecedentes para ocupar el cargo.

Los profesiones dicen que se violó el reglamento de evaluación, ya que el sistema que se aplicó “ponía excesivo peso en el trabajo y la formación penal no formal en desmedro de la formación como psicólogo o la formación tradicional”. Sin embargo, los profesionales dicen que la mayor “sorpresa” se la llevaron el lunes 10, cuando fueron notificados del orden de mérito y notaron que “el reglamento había sido cambiado nuevamente el viernes 7, y una vez beneficiaría más aún a que sean valorados los antecedentes del hijo del exjuez”.

Los psicólogos precisaron que “se equiparó cursos de fin de semana y charlas con posgrados”.

Los profesionales informaron a través de una nota los casos más llamativos: Marina Simón que además de licenciada es master y doctora, no tenía ningún ítem en el nuevo reglamento para sumar puntos. Por ejemplo, Simón disertó en un congreso de Criminología y no recibió puntaje por ello, pero Carboni por ser asistente al mismo obtuvo puntaje.

Otro caso que citan es el del licenciado Galotto, que hace 18 años que trabaja en la cárcel de Concepción del Uruguay y solo obtuvo 6 puntos para competir contra los 4 de Carboni, que los obtiene acreditando menos de un año de trabajo en el Juzgado y tres pericias.

La licenciada Gil que realizó un posgrado de Psicología Forense en el que tuvo que cursar varias materias y rendir exámenes obtiene por el esfuerzo menos que “Carboni por sentarse en el auditorio de dos jornadas sin evaluación”. El psicólogo Mazur, con 198 fojas de antecedentes, nota con sorpresa la velocidad de Carboni para capacitarse ya que “presenta dos cursos con fechas casi superpuestas”.

Aún luego de los numerosos ejemplos que sorprendieron a los concursantes en la evaluación de antecedentes, al actual suplente le hubiera costado obtener un puntaje muy superior a los demás, pero el jurado también otorgaría la nota más alta en la entrevista personal.

Según el comunicado de los profesionales “en esta, se observaría que todos los psicólogos con menos años de experiencia obtienen mayores puntajes”. En el dictamen se dice que “Galotto con 18 años de experiencia en una cárcel no estaría tan familiarizado con medidas de seguridad y le dan 10 puntos, y a otra postulante, hija de un conocido camarista de Uruguay, quien diría no conocer la ley de ejecución penal le dan 20 puntos”. Los profesionales se comprometieron a llegar al Superior Tribunal de Justicia.

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