Silvia Noemí Barrios, encargada del laboratorio, acusó al director Carlos Vallejos de atender a sus pacientes particulares en el establecimiento. Además aseguró que realiza análisis bioquímicos privados en el nosocomio público.
La denuncia de Barrios forma parte de la respuesta que la empleada de carrera del hospital Heras dio públicamente a las autoridades después de que, según aseguró, se usó su nombre para amedrentar al personal dependiente de su sector para que abandone la huelga y vuelva a prestar servicio.
Barrios explicó que desde el 12 de noviembre está con licencia de su cargo por razones familiares, usando francos adeudados, y que supo que en su ausencia se pretendió amenazar al personal del laboratorio con supuestas sanciones a su regreso para que no se pliegue a la huelga.
También aportó que en su momento el director del hospital se acercó al servicio y les recriminó que allí no tenían nada para reclamar puesto que el laboratorio se había reparado y re equipado. Al respecto, Barrios respondió que con la reparación y el re equipamiento del laboratorio las autoridades del hospital no hicieron otra cosa que cumplir con su deber y que bajo ninguna circunstancia ella iba a presionar al personal a su cargo para que tome una postura u otra respecto de una medida gremial, llevada adelante en uso de su derecho.
Sobre el particular, Fernando Cabrera, integrante de la Comisión Interna de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en el hospital remarcó que la medida es absolutamente legal y que los trabajadores cuentan con la plena tutela gremial para ello.
Barrios remarcó que la adhesión por parte del personal del laboratorio es plena y que se responde a todas las urgencias del caso, pero no se realizan exámenes de controles o de consultorios externos.
Reunión con el ministro de Salud
Cabrera afirmó que recibieron la promesa de que el martes vendrá el ministro de Salud de la provincia, Hugo Cettour, para interiorizarte de los reclamos, tal como pretenden desde la carpa instalada en el frente del hospital, sobre calle Scattini.
Respecto del fondo del reclamo, remarcó Cabrera que “nosotros no sacamos ni ponemos directores”, en relación a que el petitorio presentado no dice en ningún momento que pretendan que lo saquen al director, sino alertar a las autoridades que hay situaciones dentro del nosocomio que se están manejando muy mal y que eso afecto la prestación del servicio de salud a la población.
Entre los desmanejos que denuncian figura "el gasto en telefonía por parte de la dirección del hospital, con facturas de 7000 pesos por mes, y la declaración de gastos por la reparación de áreas del hospital en las que claramente no se ha intervenido y los problemas estructurales se sufren a diario", consignó diario Río Uruguay.

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