El ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, recorrió la obra de renovación integral de vía que une Buenos Aires con Rosario. “Estamos renovando más de 500 km de vía en tiempo récord, los trabajos marchan según lo previsto para que en marzo comencemos a prestar servicio”, destacó.
“A mediados de marzo estará llegando el primer tren 0 kilómetro a Rosario, será un servicio que tendrá la última tecnología en seguridad y confort, similar al que estamos prestando a Mar del Plata”, explicó Randazzo al llegar a la estación Apeadero Sur junto a la intendenta de Rosario Mónica Fein y el secretario de Transporte, Alejandro Ramos.
El ministro resaltó que “la decisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de que ‘allí donde hubo un tren vuelva a haber un tren’ se plasma en esta gran obra de cambio de vías y de incorporación de trenes 0 kilómetro”.
“En total estamos invirtiendo casi $ 3.000 millones para recuperar este servicio” detalló, y añadió que “además estamos construyendo la nueva estación Apeadero Sur con una inversión conjunta entre el Estado Nacional y la Municipalidad de Rosario”.
Durante la recorrida desde Buenos Aires, el funcionario visitó el obrador ubicado en la localidad de Zárate, desde donde se está trabajando en uno de los 11 frentes de obra simultáneos y se está construyendo un paso sobre nivel en la avenida Mitre.
Luego se trasladó a San Nicolás, donde la cartera nacional está ejecutando dos pasos bajo nivel. “Son obras fundamentales, no sólo para el ferrocarril sino para toda la población local, ya que se elimina la posibilidad de siniestros con vehículos y peatones, lo que mejora el servicio de tren y da más seguridad vial”, afirmó.
A mediados de marzo, según ha expresado el ministro del área, Baradero volverá a tener el tan anhelado servicio de trenes que romperá con el monopolio de transporte hasta ahora existente que deja al usuario a merced de tarifas que no están acordes con el bolsillo de un trabajador. En la época del servicio ferroviario estatal, existía el abono mensual, un pasaje de bajo costo que se vendía a quienes usaban el sevicio diariamente o casi. Eso permitía que un trabajador de nuestro medio pudiera desempeñarse en Buenos Aires, por ejemplo, y vivir en Baradero para lo cual necesitaba viajar todos los días. En la actualidad, un periplo de esas características cuesta $ 200, es decir $ 1000 a la semana y no menos de $ 4000 mensuales, ¿qué remuneración debiera tener hoy alguien para que, pagando su pasaje diario, le reste el dinero suficiente como para vivir decorosamente?; un sueldo que resulta casi imposible percibir actualmente. La vuelta del tren, entre otras muchas cosas, deberá posibilitar aquéllo que sucedía antes.



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