En el Concejo la oposición sopapeó a la soberbia y Camau no logró imponer la reforma

Política: La escribanía y la obsecuencia ciega -mezclado con un poco de prostitución política- que Camau tiene en el Concejo no dieron lugar al debate y sacaron un despacho de comisión con votos del oficialismo totalmente regañado. Camau quería aumentar los números de los concejales por encima de las otras cuestiones importantes.

El proyecto fue tratado ayer y obtuvo 8 votos a favor y 7 en contra, números insuficientes para su aprobación. Tras la caída de la iniciativa, el intendente Camau Espínola no podrá llamar a elecciones de convencionales este año.

En la sesión del Concejo Deliberante de ayer cayó la necesidad de la reforma de la Carta Orgánica Municipal, por lo cual las pretensiones del intendente Camau Espínola de convocar a convencionales constituyentes para el 23 de octubre quedaron truncas.

El proyecto de reforma había tenido despacho en la Comisión de Legislación, Asuntos Constitucionales y Juicio Político.

Consecuentemente, se puso a consideración de los ediles en la sesión, y tal como lo vaticinó La República en su edición de ayer, obtuvo 8 voluntades a favor y 7 en contra. Dado que necesitaba de las dos terceras partes del total del cuerpo (10 voluntades sobre 15), la iniciativa fue rechazada.

La disyuntiva se había dado debido a que se bifurcaban disímiles opciones a la hora de su tratamiento: enviar nuevamente el proyecto a la Comisión de Legislación, con lo cual podría haberse analizado pertinentemente y pospuesto su tratamiento para una sesión posterior (alternativa que apoyaron los 7 ediles opositores); o bien que se ponga a consideración, a pesar de necesitar 10 votos para su promulgación. Finalmente se optó por esta última, y el resultado fue la negativa.

Sin embargo, el oficialismo contaba con otra alternativa que se podía haber utilizado: Miriam Coronel, haciendo uso de sus facultades de presidenta del cuerpo, podía haber pasado la sesión a un cuarto intermedio y volver a tratarlo la semana entrante, sin que esto signifique una sesión de carácter especial, por lo que se habría dado dentro de los cánones normales. Pero no obstante, y a sabiendas de que no lograrían las voluntades necesarias, optó por la puesta a votación.

En el momento de fundamentar su voto, el concejal radical Claudio Polich recordó que “en la Comisión de Legislación no se había logrado el consenso necesario, votaron tres concejales oficialistas sin el aval de los ediles Vallejos y López Desimoni” sobre lo cual opinó que “esto no se debe lograr con presión ni operativos mediáticos, sino con una verdadera voluntad de tratamiento democrático”.

Por su parte, el edil Agustín Payes criticó el accionar de la oposición al cuestionar “cuál es su argumento, si después de un año se acude a este recinto a solicitar el pase a comisión” y, además, entendió que “si no se argumentan los motivos, están dando una muestra clara de falta de respeto”.

Por otra parte, se aprobó el proyecto por el cual el sector de las 550 Viviendas del barrio Pirayuí fue denominado con el nombre “Presidenta Cristina Fernández de Kirchner”, tras un tratamiento constantemente interrumpido en el recinto por la presencia de manifestantes de la agrupación juvenil peronista La Cámpora, quienes agredieron verbalmente a los ediles opositores, y vitorearon a los justicialistas. La moción fue aprobada tras obtener 7 votos a favor, 6 en contra y una abstención.

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