El Concejo inició su período de ordinarias

El Concejo inició su período de ordinarias
El Honorable Concejo Deliberante de San Nicolás inició su 105° período de sesiones ordinarias en un momento histórico.

El intendente anunció formalmente que el ciento por ciento de la población accederá a los servicios, y los ediles reclamaron funcionar con independencia del Ejecutivo.

La primera sesión del cuerpo deliberativo, con la presencia del intendente municipal marcó el escenario político que tendrá la segunda mitad de la gestión de Ismael Passaglia.

Por un lado los jefes de bloque y la presidenta del Concejo, Jorgelina Glorio, le reprocharon al Dr. Ismael Passaglia por los fondos del legislativo.

El jefe de gobierno enumeró lo realizado hasta el momento en obras, dando cuenta de “austeridad, eficiencia y transparencia” que les reclamó a los concejales en su gestión.

El intendente de San Nicolás aseguró que en los próximos meses se completará las obras básicas de servicios, agua, cloacas y gas, para toda la ciudad. Será el primero de los 135 municipios bonaerenses en contar con todos los servicios.

El inicio de sesiones ordinarias tuvo el escenario previsible para este tipo de acto institucional.

Los concejales guardaron las formalidades y en sus discursos plantearon los lineamientos políticos previsibles para esta circunstancia.

La presidenta del bloque del Frente Cívico, la radical Adriana González, abrió la serie de discursos que continuaron los jefes de cada bloque.

González recurrió a los homenajes a Raúl Alfonsín y la Gesta de Malvinas para cumplir con el protocolo, y recordar luego las exigencias de la tarea del legislativo de acompañar la gestión del intendente. La concejala resaltó el rol que le asignó el electorado de controlar desde la oposición al gobierno, y que se ha hecho a conciencia, acompañando aquellas iniciativas que resultaron beneficiosas para toda la población.

Las barras habían ocupado todo espacio posible en el Palacio Legislativo que resultó exiguo para la cantidad de asistentes. Entre el público estaban los diputados provinciales Andrés Quinteros y Lisandro Bonelli.

En otro extremo los colaboradores más directos del intendente Passaglia estuvieron sentados escuchando los discursos casi impávidos, y despertaron de esa actitud con aplausos acomodados a las frases de su conductor sobre el final de las casi dos horas que duró el acto.

Desde el Frente Social el peronista Ernesto Onchalo fue el encargado de abrir el fuego con críticas al Ejecutivo en algunas de las líneas de su gestión. También fue el primero en despertar la participación de las barras que se manifestaron con carteles en cumplimiento de la Ordenanza que regula la castración de animales, y los que se manifestaron a favor de la gestión municipal.

Onchalo se refirió directamente a la intromisión del Ejecutivo en las finanzas del Concejo, dando cuenta por ejemplo que todavía no tienen acceso al RAFAM que es el sistema de administración centralizada de recursos que tiene el municipio.

Como médico se refirió a las carencias que existen en el área de salud pública y se puso de lado de un mayor apego al control de animales sueltos en la vía pública, cumpliendo con las ordenanzas vigentes.

También tuvo referencias hacia la desarticulación de la secretaría de Desarrollo Económico y del Ente de Turismo, y la afectación que sufrió Servicios Públicos con la ida de Suárez Erdaire.

Las críticas del bloque del peronismo alcanzaron al uso de partidas asignadas y la investigación sobre el destino del Fondo Educativo.

A su turno el concejal Omar Vera desde el Movimiento Evita, se referenció con el gobierno nacional hablando de los logros alcanzados en la última década. En su discurso se manifestó comprometido en acompañar al intendente en aquellas acciones de gobierno que sirvan para incluir a más nicoleños.

Por el Frente Renovador el concejal Gustavo Ouakim fue el encargado de dar su discurso a la presidencia. Se despachó dando cuenta de los proyectos que presentó su bancada y que fueron desestimados por el Ejecutivo. Enumeró el aporte que hicieron los intendentes del último período democrático en obra pública, y le enrostró a Passaglia que no puede adueñarse de su realización total.

Sin embargo también le acercó el apoyo de su partido, con el aporte de jóvenes que esperan un cambio con consenso y debate.

El transcurrir de la sesión se dio con normalidad, salvo las interferencias toleradas de una sola participante de la barra que en inentendibles palabras estaba en contra de todos y a favor de Passaglia. Una discreta guardia policial estuvo innecesariamente en alerta por cualquier desmán que no se registró.

A su turno el concejal Omar Vera desde el Movimiento Evita, se referenció con el gobierno nacional hablando de los logros alcanzados en la última década. En su discurso se manifestó comprometido en acompañar al intendente en aquellas acciones de gobierno que sirvan para incluir a más nicoleños.

Por el Frente Renovador el concejal Gustavo Ouakim fue el encargado de dar su discurso a la presidencia. Se despacho dando cuenta de los proyectos que presentó su bancada y que fueron desestimados por el Ejecutivo. Enumeró el aporte que hicieron los intendentes del último período democrático en obra pública, y le enrostró a Passaglia que no puede adueñarse de su realización total.

Sin embargo también le acercó el apoyo de su partido, con el aporte de jóvenes que esperan un cambio con consenso y debate.

El transcurrir de la sesión se dio con normalidad, salvo las interferencias toleradas de una sola participante de la barra que en inentendibles palabras estaba en contra de todos y a favor de Passaglia. Una discreta guardia policial estuvo innecesariamente en alerta por cualquier desmán que no se registró.

El más eufórico de los discursos fue el del oficialista Danilo Petroni. Planteó la situación desde el desafío del 2011 de levantar una ciudad abandonada a su suerte, al importante desarrollo local apostando a la infraestructura y que generó trabajo para los nicoleños, en dos años de gestión passaglista. Alguna chicana política hacia la oposición levantó el aplauso de sus compañeros, las barras y el intendente municipal.

El turno de la concejala Jorgelina Glorio era uno de los más esperados en la noche. La edil mostró su oficio y guardó la compostura que tiene como presidenta del Cuerpo. Se posicionó como mujer orgullosa del cargo para la cual fue elegida por sus pares.

Cumplió con los agradecimientos del caso, y los homenajes obligados. Resaltó el compromiso de los concejales y el respeto a la división de poderes. El acompañamiento a las iniciativas del Ejecutivo y se despegó de la figura de “poner palos en la rueda”. Habló de las prioridades de la ciudad y las delegaciones. Y entró de lleno en los temas polémicos dando cuenta que tienen para administrar el presupuesto más bajo de la historia del Concejo.

Sin entrar en disquisiciones de su sector, dejó en claro que las diferencias tienen que surgir del debate político, sin confrontaciones y con una actitud de “ir juntos”. Esa invitación le dirigió directamente al intendente municipal, que estaba a su izquierda.

El final fue para el intendente municipal Ismael Passaglia.

Atado al discurso escrito se mostró más suelto cuando enumeró de memoria cada barrio y localidad que alcanzó con la obra pública.

No se ahorró en decir que sentía orgullo por ser intendente en este proceso de avance donde venía a mostrar las obras, no promesas.

Y si bien habló nuevamente de las inversiones de la gestión municipal anterior, más se ocupó en enumerar las realizadas en estos dos primero años, que antes que termine el 2014 pondrá al partido de San Nicolás como el primero en toda la provincia en tener el ciento por ciento de las obras de cloacas, gas y agua potable.

En tres oportunidades les habló directamente a los ediles de su derecha para indicar que sugestión es de “austeridad, eficiencia y transparencia” demandándoles a ellos esas mismas actitudes.

Consideró que el tema de la seguridad, el aprovechamiento de los espacios públicos, más allá de los servicios, hacen a la calidad de vida y la inclusión de todos los nicoleños.

Y que como el Hospital, su paso por la provincia y ahora en la intendencia lo único que lo mueve es “hacer, hacer, y hacer”.

La sesión pasó a un cuarto intermedio hasta la próxima cuando quedarán conformadas las comisiones de trabajo.

El cierre del acto institucional fue con el abrazo de la presidenta del Cuerpo y el intendente municipal, muy adecuado después de una contienda discursiva política donde no hubo ganadores ni perdedores.

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