Los ediles de los tres bloques se reunieron para armar una agenda de trabajo para todo el año.
Ayer representantes del Frente para la Victoria, del Frente Cívico y Social y del Frente Tercera Posición mantuvieron una reunión para coordinar las tareas que llevará adelante la institución en el año. En el encuentro, hubo críticas entre los ediles en relación con cómo se trató el tema de los empleados dados de baja. En ese sentido, algunos concejales cuestionaron a sus pares por las declaraciones cruzadas en los medios de comunicación que "afectaban" la imagen del Concejo.
También hubo molestias respecto a la forma en que se comunicó a los ex empleados, que fueron dados de baja. En ese sentido, estos trabajadores ya no formaban parte del Concejo desde el 30 de diciembre del año pasado, pero fueron notificados de la decisión, recién el martes. Además, se cuestionó que las cesantías fueron para empleados que tenían categorías bajas. Ante este panorama, se decidió "bajar el nivel de conflictividad" por el tema y acordar una agenda de trabajo "a favor del vecino".
"Es necesario que el Concejo salga a la calle a escuchar los problemas de quienes realmente importa que son los vecinos", indicaron.
Además, se acordó que ningún concejal saldrá a dar declaraciones públicas sobre el tema empleados hasta tanto los equipos jurídicos emitan un informe detallado acerca de la situación de los trabajadores que presentan irregularidades.
De la reunión, no participó la presidenta del Concejo, Jimena Herrera.
Revisión
El bloque del FCS planteó que se revea la decisión de dar de baja a los tres empleados del Concejo. La oposición (y parte del oficialismo) considera que la decisión de dejar cesantes a estos trabajadores "fue apresurada" por lo que se hace necesario revisar si correspondía o no darlos de baja. Los asesores jurídicos se comprometieron a brindar una respuesta en las próximas horas. Por tal razón, los empleados del cuerpo decidieron suspender momentáneamente las medidas de fuerza.

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