La comunidad puntana dio gracias en la Catedral por la asunción de Francisco

La comunidad puntana dio gracias en la Catedral por la asunción de Francisco
Monseñor pidió que recen por el Papa. La celebración coincidió con sus primeros tres años como obispo. Anoche el titular de la diócesis de San Luis presidió la misa a la que asistió el gobernador Poggi.

Hace tres años fui ordenado sacerdote para ser obispo, pero eso ha quedado opacado por la elección del Santo Padre argentino”, dijo con un dejo de sinceridad la cabeza de la Diócesis de San Luis, Pedro Daniel Martínez, anoche en la misa que presidió en la Catedral puntana, que sirvió para dar gracias y rezar por el nuevo Papa Francisco y en la que participó el gobernador, Claudio Poggi.

Monseñor hizo hincapié en cómo repercutió en el pueblo argentino y sanluiseño la designación de Jorge Bergoglio como nuevo jefe de la Iglesia mundial. “Ha habido algo espontáneo, sin convocarse, todos hemos respondido, lo cual manifiesta la cultura cristiana de nuestro pueblo, con más o menos práctica de la religión, pero nuestra cultura cristiana salió a relucir”, manifestó en la homilía y aseguró que “siempre nos vamos a acordar de Francisco porque es nuestro Papa”. Incluso expresó que la algarabía que generó la noticia es “como si hubiera algo nuestro en esa figura tan elevada” que hoy ocupa el ex arzobispo de Buenos Aires.

“El Santo Padre ha agradecido todo el apoyo que le han dado y hago extensivo el agradecimiento al Gobierno, a la Municipalidad y a otras creencias religiosas”, dijo y destacó el gesto de felicidad que también generó la noticia en los otros cultos.

El prelado pidió a la comunidad sanluiseña que recen y den gracias por Su Santidad para que esté fortalecido e iluminado en su misión. Y solicitó que la súplica la hagan a San José Obrero, cuya celebración coincidió con la jornada histórica.

La figura del padre de Jesús y patrono de la Iglesia Universal estuvo bien presente en el cántico de inicio, en varias súplicas y hasta en el sermón. “San José se constituye en el custodio de Jesús”, dijo en referencia al Evangelio que se leyó sobre la búsqueda que iniciaron José y María cuando Cristo se había perdido a los 12 años y luego lo hallaron en el templo. Por eso, reclamó a los fieles que se pregunten si Cristo forma parte de su vida cotidiana y si sus reglas y enseñanzas están contempladas dentro de las leyes civiles.

El obispo aprovechó la participación de sacerdotes, seminaristas, abanderados de Ceremonia, papales, autoridades provinciales, municipales, de la Universidad Católica de Cuyo y fuerzas de seguridad para dar gracias por sus primeros tres años de ordenación episcopal. “Estoy feliz, aprendí muchas cosas en estos años, les pido disculpas por mis cosas de-satinadas”, sostuvo y también pidió que recen por él.

La misa incluyó el rezo del credo Niceno-Constantinopolitano en vez del tradicional, que los fieles pudieron recitar porque su texto fue entregado previamente junto a una estampita de Francisco. En la oración final al Ángel de la Guarda, monseñor requirió que sumaran a las intenciones de la celebración a los “ocho angelitos” que murieron en la tragedia de Zanjitas. Y sacó provecho de la gran convocatoria para solicitarle a aquéllos que tengan “buena voz” que se sumen al coro "Santa Cecilia", que culminó su labor cantando el “Christus vincit” en latín, pero adaptado con referencias a Francisco y al prelado puntano.

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