La comunidad despidió al Padre Ticó en la Misión Salesiana

En la madrugada de ayer, fuentes oficiales comunicaron el fallecimiento del reconocido Padre Juan Ticó quien se encontraba internado hace aproximadamente un mes en el Hospital Regional Río Grande. Desde ayer, la comunidad acompaña momentos de su velatorio, que se realiza en la Capilla de la Misión Salesiana. Hoy a las 11:00 se hará la Misa de cuerpo presente y entierro en el Panteón de la Cruz Mayor de la Misión.
Hoy se despedirán los restos de uno de los sacerdotes que se ha destacado en su paso por la Provincia, ayer alrededor de las 03:00, con 93 años, falleció el Padre Ticó, que tras haber sufrido un ACV quedó durante varios días internado en terapia intensiva, desmejorando con el correr de los días.

El Municipio dictó dos días de duelo en Río Grande con suspensión de actos públicos.

Durante la jornada de ayer se realizaba su velatorio en la Capilla de la Misión Salesiana, ubicada en la Ruta 3 km 2800, allí se acercaron numerosos alumnos del establecimiento educativo agrotécnico y de otras instituciones salesianas; autoridades municipales, provinciales, y la comunidad en general.

Juan Ticó nació el 20 de octubre de 1919 en la localidad de Puerto Santa Cruz. Sus padres fueron Domingo Ticó y Juana Luis, eran 7 hermanos, Tuvo una familia numerosa y siempre demostró un gran aprecio hacia su madre, en reiteradas oportunidades la recordaba con la gente que dialogaba. Su padre le había ofrecido trabajar en tareas de campo, pero él se sintió seguro de querer abocarse a la actividad religiosa.

Desde muy chico se fue a estudiar tres años a Punta Arenas, hizo el Aspirantado y el Noviciado para ser salesiano. Su padrino de ordenación como sacerdote fue el gobernador Gregores.

«Hay que recalcar que en aquel tiempo en la Patagonia, la presencia de los salesianos era muy significativa», dijo Graciela, directora de la Escuela Agrotécnica Salesiana (EAS).

Ticó desarrolló una importante actividad pastoral desde 1989 en Río Grande, sobre todo en la Misión, en este establecimiento desde un comienzo se hizo cargo del Museo, practicó la taxidermia, que es el arte de disecar animales para conservarlos y que sean exhibidos en el espacio turístico; además, resguardó crónicas de los primeros salesianos.

«Un día antes de enfermarse estuvo trabajando en el Museo, a él le apasionó desde un principió trabajar ahí, era como su hogar», dijo la directora.

Autoridades de la EAS comentaron a El Sureño que los alumnos mantenían un valioso vínculo con el Padre, los chicos que se acercaron al velatorio manifestaron que lo recordarán como una persona muy alegre, que incluso «en el cajón se despidió con un gesto alegre», la mayor cantidad de horas del día solía mostrarse de buen humor, sabía entretener y transmitir energías para los estudiantes, divertía mucho porque le gustaba contar chistes.

«Ticó disfrutaba mucho el encuentro con las personas, sobre todo con los chicos», dijo Graciela, responsable de la institución salesiana.

Misa y entierro

Desde Buenos Aires, hoy llega para acompañar el último momento de despedida el inspector Ángel Fernández Artime. Será un día de duelo, por lo que las actividades previstas en el Colegio se reprogramaron para mañana.

A las 11:00 la comunidad podrá asistir a la Misa de cuerpo presente en el Santuario, luego el Padre será trasladado al Panteón que está en la Cruz Mayor de la Misión donde descansan amigos de él, como el gaucho y Padre José Zink y el Padre Miguel Bonuccelli, entre otros.

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