"Con el tema del precio de la carne, verdaderamente hemos llegado a una situación casi irónica en esta discusión sobre quien tiene o no la culpa, consideró el ingeniero Carlos Robledo, titular de la Federación Chaqueña de Sociedades Rurales y dijo que casi está demás recordar la advertencia que hicieron todas las entidades relacionadas con la carne, sean productores primarios, frigoríficos, abastecedores, etc. desde hace bastante tiempo respecto de lo que iba a ocurrir y lo que ocurrió con este producto".
En declaraciones desde Charata aclaró el dirigente que esta no es una potestad únicamente de este gobierno sino que forma parte de un proceso que se viene viviendo desde hace prácticamente diez años y se animó a ir más allá recordando que hace cuarenta años que hemos caído respecto del crecimiento logrado por países vecinos y esto es un poco la consecuencia de eso.
Puntualizó que lo grave de todo esto es tratar encontrar ya no desde el punto de vista de la carne sino desde lo político y social un responsable de este problema, pero si no asumimos la problemática que estamos viviendo y hacemos el esfuerzo de lograr una solución en conjunto con una política por lo menos de mediano plazo, la Argentina no va a salir esta situación.
Acá hay una sola realidad, remarcó, faltan diez millones de cabezas, este año van a faltar cuatro millones de terneros y así es imposible sostener el consumo interno, tratar de cumplir con compromisos internacionales de exportación y además pensar que el precio no va a subir.
Manifestó Robledo su preocupación por la actitud de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando trata de buscar justificativos casi infantiles a esta situación, porque si cada uno no asume las responsabilidades que puedan tener cada uno de los actores de la cadena no se podrá salir del problema. "Cando hay una enfermedad y no la detectamos nunca nos vamos a curar", dijo.
Si el origen del problema fuera realmente una retención momentánea de hacienda, no configuraría ningún delito. Nadie se acuerda que acá específicamente en el Chaco se vendió la vaca que no se podía sostener por una cuestión climática a 70 u 80 centavos en el mercado, es decir que ese animal valía entre 210 y 240 pesos cuando un par de zapatos valía 300. Tampoco nadie se acuerda que este productor que vendió la vaca a 200 ó 300 pesos no la va a poder reponer hoy ni siquiera con recursos extraordinarios.
Observar toda
la perspectiva
Hay que observar toda la perspectiva, advirtió Robledo, porque nos llenamos la boca hablando de pequeños productores y medianos y si acá hay un sector que quedó eliminado de la ganadería es el pequeño que vendió la vaca a 300 pesos y hoy cualquier vaca con garantía vale 1.800 pesos. Ese hombre nunca va a poder reponer su hacienda sobretodo porque no tiene recursos extraprediales; esto generó una mayor concentración de la ganadería argentina y únicamente va a poder crecer aquél que tuvo espalda para poder sostener las vacas en el campo comprando rollos, silo, granos y cerrando el feed lot o como fuera. Acá se ha eliminado una categoría de productores y esta es una cuestión gravísima desde el punto de vista social, nadie lo está diciendo, pero nos llenamos la boca políticamente hablando del mediano y pequeño productor.
Insistió en que esta es una cuestión netamente política y reclamó que cada uno asuma las responsabilidades que les pueda caber y entre todos sacar las cosas adelante.
Recordó que hace no más de sesenta días fue noticia que una firma compró en un día 65.000 cabezas, no importa cuál es la firma ni quien vendió. Hay que tomar como ejemplo lo que en realidad está pasando en el sector.
Controles de precios
En cuanto a medidas de control de precios, el dirigente opinó que estas prácticas son tan viejas como la historia del mundo, desde los emperadores romanos que quisieron imponerlo, jamás en el planeta y menos aun en la Argentina funcionaron, entonces, si no asumimos que la política se equivocó es muy difícil tener una visión clara para saber qué hacer hoy para salir de la coyuntura. Aseguró que los niveles de precios más caros van a subir todavía más; no hay que olvidar que el 15 de febrero la ONCCA tiene que distribuir la cuota Hilton; estamos debiendo el 70% de las 28.000 toneladas que la Argentina se comprometió a cubrir es decir que hay que comprar en el lapso de 60 días los novillos suficientes como para cubrir esa demanda, so pena de que nos quiten el cupo para el año próximo, en consecuencia, no hay duda alguna de que los cortes especiales de carne van a seguir subiendo por lo menos hasta que se pueda cumplir hasta el 30 de mayo que es el último día para concretar un embarque a Europa.
Reiteró su preocupación por "esta actitud de no ver" cuando hace dos días escuchaba una entrevista a un presidente de un país vecino con una historia ideológica que algunos pueden y otros no compartir y es el presidente electo uruguayo José Mujica, que ha experimentado un cambio de mentalidad asombrosa y dijo que cuando observa a los vecinos chilenos o los gremialistas que están al frente del gobierno brasileño con el crecimiento que han tenido se preocupa mucho porque nosotros como país estamos quedando "en el fondo del tarro". Basta comparar cuando un presidente vecino habla en términos de concertación, de trabajo conjunto, de resignar algo para lograr otras cosas y nuestra presidenta que está permanentemente diciendo al igual que el jefe de gabinete que hay que controlar a los sectores buscando confrontar y de esta manera no la argentina no tiene mucho futuro.
Finalmente Robledo recordó que en los próximos siete días habrá dos remates muy importantes de invernada en la provincia, uno en San Martín y otro en Villa Angela y consideró que se van a constituir en el primer llamado de atención para aquellos que no han querido ver la situación para saber también qué va a pasar con la ganadería del Chaco. Concretamente, si no empezamos a solucionarle la rentabilidad al criador que es el que da de comer a toda la cadena de la carne incluyendo los exportadores, pasando por matarifes, carniceros, frigoríficos, etc no habrá futuro para esta provincia que tiene una aptitud ecológica sobretodo en el este, marcadamente para la cría. Los próximos siete días, insistió, nos darán una visión de cómo va a seguir evolucionando la ganadería chaqueña.


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