Compras minoristas: crece la tendencia del “deme por tanto”

Compras minoristas: crece la tendencia del “deme por tanto”
Cambio de hábitos. Se compra menos por kilo: la gente comienza a pedir carne, fiambres y pan por cierto valor, con el billete en la mano.

“Dame un kilo de pan”. “Cortame 200 gramos de jamón cocido”. “Agregale medio kilo de vacío”. Todas son frases que cada vez se escuchan menos en los comercios minoristas de esta ciudad. Porque, desde hace algunos meses, la gente ya no pide por kilo, no compra por cantidad. Por culpa del aumento de los precios, el cliente se acerca a los comercios con un presupuesto acotado, “con el billete en la mano”, y pide productos por una cantidad de dinero redonda, determinada. Y, en ese sentido, almaceneros, panaderos y carniceros coinciden en que hay un cambio de hábitos de consumo en Córdoba.

Panaderías. “Es así, la necesidad tiene cara de hereje. Desde julio o agosto en adelante se hizo más común, es un hábito generalizado en las panaderías”, dice Néstor Romero, secretario general del Centro de Industriales Panaderos de Córdoba, quien además tiene su panadería en barrio Alta Córdoba. “Justamente por eso hay una baja en el consumo: estamos un 15 por ciento abajo, siendo generosos, tal vez algo más”, indica.

Según Romero, lo usual es que los clientes pidan un poco de pan, algo de criollos y un par de facturas por un monto total de 20 pesos: “Lo más común es que pidan pan, criollos y facturas para los chicos por 20 pesos. Así se llevan un poquito de todo”. El kilo de pan está en 20 pesos en los barrios, y 22 pesos en el Centro. El precio de las facturas, por unidad, ronda los 3,50 pesos en el Centro y en los barrios cercanos. El kilo de criollos está a 26 ó 28 pesos en los barrios; y a 32 ó 34 en el Centro.

Almacenes. “No sólo los chicos, que siempre lo hicieron; ahora también la gente grande está volviendo a pedir por un monto determinado. En el caso del pan fue abrupto: antes pedían medio kilo, ahora te piden 10 pesos”, dice Germán Alejandro Romero, gerente general del Centro de Almaceneros, Autoservicios y Comerciantes Minoristas de Córdoba. “Antes los precios estaban fijos, ahora suben todo el tiempo. Además, esto tiene que ver con la pérdida del poder adquisitivo”, analiza.

“Como sube tanto, ya pocos saben cuánto sale el kilo, y a algunos les pasa que piden un kilo y después no les alcanza, entonces, para no quedarse cortos y no pasar vergüenza, directamente te piden 10 pesos de pan y listo”, cuenta Romero, quien lo ve a diario en su almacén de barrio Cerveceros.

El almacenero explica que esta tendencia se ve sobre todo en las zonas más populares, como San Vicente o Villa El Libertador, donde hay “muchos jornaleros”.

“Con respecto al fiambre, la mayoría llega con un billete de 20 pesos y pide un poco de queso y un poco de salame”, dice Romero, quien asegura que este hábito no es nuevo, y que si bien resurgió “hace cuatro o cinco meses atrás”, ocurre cada tanto, en situaciones de crisis. “Las compras cayeron en volumen, pero no en clientes. Son los mismos que compran menos en cantidad”, asegura.

Carnicerías. Los carniceros del Mercado Norte coinciden: “Hay mucha gente que tiene un monto fijo para gastar, y bueno, manda el bolsillo”, dice Rubén Manzano, quien lo nota a diario en su puesto, sobre todo, de los clientes de menor poder adquisitivo.

$20 desde mediados de año. Los clientes tratan de no gastar más de 20 pesos. Los comerciantes dicen que esto ocurre desde julio o agosto.

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