Se complica la recolección de residuos: Piquete de recicladores en el colapsado basural

Un numeroso grupo de operarios que realizan tareas de reciclaje en el predio de disposición final de residuos -entre ellos, niños y ancianos- bloquearon durante gran parte de este jueves el acceso al colapsado basural para exigir al intendente Pulti que les garantice “condiciones de dignidad” para llevar adelante la labor.
También pidieron la implementación de políticas de erradicación del trabajo infantil y que se formalice a los trabajadores en cooperativas. “Existe una sola Planta de Separación que es la escenografía para las fotos proselitistas: tiene serias deficiencias técnicas, pésimas condiciones de seguridad e higiene y sólo aloja a unos 34 recicladores”, expusieron. No se permitió el ingreso de los camiones de recolección de basura. Este viernes a la mañana reanudarán la manifestación. Según informaron desde la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) a través de un comunicado de prensa enviado a la redacción de 0223.com.ar, “después de soportar décadas de postración, los cartoneros del basural de Mar del Plata (Predio Inertes y Galpón CURA) comenzaron a organizarse para demandar el más elemental de los derechos sociales: el trabajo con dignidad”. No obstante, aseguraron, “obtuvieron promesas que fueron sistemáticamente incumplidas por parte de los funcionarios” y, frente a ese panorama, y “luego de que fracasara la última audiencia entre los recicladores del Predio Inertes y el titular del Ente Municipal de Obras y Servicios Públicos (ENOSUR), Ing. Manuel Regidor, y la directora de Gestión Ambiental, Ing. Claudia Baltar, los recicladores iniciaron a partir de las 10 de este jueves un bloqueo al basural, impidiendo el ingreso de camiones de descarga de residuos”. “Aunque Mar del Plata, ‘la feliz’, genera 700 toneladas de basura diaria al calor del boom de consumo, los únicos que reciclan son 300 familias cartoneras –niños y ancianos incluidos- que trabajan a destajo en una montaña de basura, donde muchos de ellos viven allí expuestos a condiciones ignominiosas ante la mirada ausente de la municipalidad que sólo pretende generar un negocio para pocos”, reflejaron. En ese sentido, cuestionaron el hecho de que “en los últimos días el intendente Gustavo Pulti firmó acuerdos grandilocuentes con el Banco Mundial que sólo sirven para engrosar la deuda externa argentina y mantener la situación de exclusión de las familias cartoneras”. Puntualmente, los recicladores exigen que se garantice su fuente de ingresos “en condiciones de dignidad” y que para ello la municipalidad habilite un playón de separación “para evitar que los recicladores tengan que ingresar al basural a escarbar entre toneladas de residuos”. Asimismo, consideraron que también “se deben establecer políticas de erradicación del trabajo infantil en la actividad” y que desde el estado se “debe propiciar la formalización de los trabajadores mediante la promoción de cooperativas que –con asistencia estatal- puedan darle a sus asociados obra social, aportes jubilatorios, elementos de higiene y seguridad, etcétera”. Según expresaron, en Mar del Plata “existe una sola Planta de Separación de Residuos Sólidos Urbanos que es la escenografía para las fotos proselitistas: tiene serias deficiencias técnicas, pésimas condiciones de seguridad e higiene y sólo aloja a unos 34 recicladores que trabajan en dos turnos de 6 horas en muy malas condiciones”. “Sin embargo -advirtieron- la peor situación es la que afrontan quienes quedaron fuera de la cooperativa CURA: los 300 recicladores del basural. Hay quienes, inclusive, viven en el basural, y esto no ocurre en ningún basural del país”. En ese marco, aseveraron que “la situación es de tal gravedad que el municipio ha instalado un destacamento policial en la entrada de ‘La Quema’ para impedir que se vea a los niños que trabajan en el sector”. A su vez, resaltaron que “las condiciones laborales de los recicladores, la forma inhumana en la que desempeñan su tarea y el grave peligro ambiental que conlleva el basural a cielo abierto son conflictos que aún no encuentran una resolución por parte del municipio”. En consecuencia, señalaron, “el camino iniciado en la lucha por el Movimiento de Trabajadores Exlcuidos y las cooperativas de reciclado de la Ciudad de Buenos Aires es propiciar un sistema de Gestión Social de Reciclado en el que el Estado finalmente reconosca el aporte ambiental de los cartoneros y garantice condiciones dignas de labor”. “Ello implica dejar de copiar recetas de los organismos multilaterales que quieren privatizar uno de los recursos más importantes del mundo contemporáneo: los residuos reciclables”, explicaron. Y sentenciaron: “Hoy, en Mar del Plata, los mismos intereses que postraron a los compañeros les quieren arrebatar este recurso. ¡Basta de generar deuda externa con políticas del Banco Mundial que no le sirven a los recicladores! ¡La basura es de los Pobres! ¡Por la inclusión social de todos los cartoneros!”

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