Se complica el alquiler de un local para ambulantes

Se complica el alquiler de un local para ambulantes
El Gobierno aclaró que no firmará el contrato de locación. Los puesteros dicen que atraviesan una situación apremiante y amenazan con volver a ocupar el microcentro.

Aducen que tras 15 días sin poder vender mercadería en el microcentro, actividad informal que constituye su única fuente de ingresos, hoy viven una situación apremiante. Y amenazan con volver a copar las peatonales y calles de la capital si es que no logran un pronto acuerdo con el Gobierno y el municipio.

Los trabajadores agrupados en el Sindicato de Vendedores Ambulantes (Sivara), esperan que el Ejecutivo provincial sea garante en la firma de un contrato comercial por tres años para poder alquilar un local en la zona de “El Bajo” que los albergue. Sin embargo, el Gobierno insiste en que cualquier tipo de arreglo deberá ser entre el gremio de los comerciantes informales y el propietario del inmueble, con el compromiso de entregar un subsidio al sector mientras dure el contrato para garantizar el pago del alquiler.

“Estamos trabados con esta situación, porque cuando comenzamos a hablar con el dueño de algún local, en principio nos dice que está todo bien, pero después cambia de postura y afirma que quiere que el contrato de alquiler lo firme el Gobierno. La verdad es que nos sentimos totalmente desilusionados, porque pasan los días y no aparece ninguna solución”, expresó Luis Ocampo, referente del Sivara en Tucumán, en diálogo con LA GACETA.

El sindicalista advirtió que el sector se declaró “en estado de alerta y movilización, porque la gente quiere volver a trabajar”. En este sentido, admitió que “es muy difícil” para los dirigentes “seguir sosteniendo esta situación” y cumpliendo con la tregua mientras se dialoga con el Gobierno. “Hay hogares que están sin ningún tipo de ingreso desde hace más de dos semanas; la situación es apremiante y lo único que estamos pidiendo es trabajar”, argumentó.

Ocampo dijo que “no existe una real voluntad política del Gobierno”, tanto provincial como municipal, “para resolver la situación de estos más de 250 trabajadores que desde después de Reyes no pueden trabajar”. “Lo único que están haciendo es dilatar los tiempos. El PE no quiere poner la garantía real para el alquiler de un local, porque todos los propietarios piden un respaldo del Estado y se niegan a firmar un contrato con nosotros solamente”, amplió.

El vocero de los puesteros reconoció que la situación “está desbordando a los dirigentes, porque la gente es la que ahora pone plazos y está desesperada por volver a trabajar”. “Es una necesidad extrema”, sentenció.

Los ambulantes dejaron de vender en el microcentro el 7 de enero, tras la celebración de Reyes. Mientras dialogan con las autoridades para encontrar una salida al conflicto, se mantiene un operativo conjunto de la Provincia y la Municipalidad para impedir que reinstalen los puestos callejeros.

Proyecto de ordenanza

El Sivara concurrió ayer a la sede de la Intendencia, en Lavalle y 9 de Julio, para presentar un proyecto de ordenanza que habilita la venta callejera en mano, sin puestos fijos, y fuera del microcentro.

“Planteamos la posibilidad de que se pueda vender fuera del cuadrante que delimita el microcentro por calles Salta, Monteagudo, San Juan y Crisóstomo. Si no hay un local, por lo menos pedimos a la Intendencia que nos dejen trabajar legalmente, pagando un monotributo social y un canon municipal, con mercadería en mano y fuera del microcentro”, explicó el dirigente Ocampo.

A propósito, el coordinador de Gobierno municipal, Carlos García Macián, quien ayer recibió a los ambulantes, reiteró que la postura del municipio es sostener las normas que prohíben la venta callejera, en cualquiera de sus variantes. “No es una cuestión caprichosa”, manifestó.

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