Anoche se reunieron por segunda vez con autoridades policiales para pedirles una solución a la ola de robos que vienen sufriendo.
Esta vez, los habitantes del 38 viviendas plantearon las circunstancias en las que viven al jefe del área Centro y al jefe de la Unidad Regional además de al comisario responsable de la Comisaría Séptima. Aseguraron que son víctimas de los delincuentes de manera repetida y pidieron soluciones y prevención.
Las autoridades confesaron que solo cuentan con un móvil policial para recorrer la zona y que desde hace un tiempo no tienen motocicletas que ayuden en los recorridos que deben realizar diariamente por toda la jurisdicción. Esta carencia, tal como viene sucediendo desde hace varios años en la provincia, es común al resto de las comisarías.
No obstante, tras finalizar la charla, los policías dijeron que desde estamentos más altos, les prometieron más recursos para poder cumplir con su función, situación que dejó, por el momento, conformes a los vecinos.
Pese a que a los policías no les correspondía responder, los participantes manifestaron también su enojo con el accionar de la Unidad Judicial Nº 7. Es que tras los robos sucedidos en los últimos días, en la Unidad mencionada no habrían dado las respuestas esperadas. En este contexto, señalaron que se los invitó a "esperarlos" y que "nunca" fueron a las viviendas a corroborar los daños y el trato que les prodigaron habría sido meramente protocolar, ya que no se tomaron huellas ni se realizó algún tipo de trabajo necesario para poder dar con los delincuentes que azotan el barrio.
En este contexto, también plantearon la necesidad de que la comuna instale cámaras de seguridad en el sector, no solo por los robos, sino también para controlar lo que sucede antes y después de algunos partidos de fútbol que se disputan en el estadio Malvinas Argentinas en donde se producen disturbios.
Conocido
La falta de recursos y herramientas mínimas para poder realizar el trabajo de manera adecuada y efectiva por parte de la policía es una problemática ya de vieja data. El año pasado, si bien se incorporaron nuevos móviles, éstos no alcanzaron a cumplir su función pues aquellos que estaban en funcionamiento debieron ser llevados a los talleres para su reparación y la mayoría quedó en el lugar. Según se pudo saber, en los talleres hay al menos 80 motos que aún no fueron reparadas.
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