Se dará a conocer un cronograma con el que se intentará dotar de más presión hacia la zona alta de la Capital.
El problema con el suministro para los barrios del oeste es una espina clavada en el corazón mismo del servicio de la empresa. Es que la zona depende exclusivamente de las reservas de El Jumeal y del flujo de agua del río El Tala. Pero como ni uno ni otro tienen agua para potabilizar, los usuarios dependen del agua de las perforaciones que están en el resto del Valle Central, para que la rebombeen hacia allí.
A este panorama ya complejo, se sumó a que en 2013, se incorporaron 2.200 nuevos usuarios a la empresa, de los cuales más de la mitad (1.160) son vecinos ahora de la zona oeste de la Capital.
Además, sobre el terreno de los barrios con la provisión más crítica tampoco se puede realizar una perforación para instalar un pozo que permitiría cierto alivio en el servicio.
Es que a partir de la avenida Felipe Figueroa hacia el oeste, las viviendas están a unos 100 metros sobre el nivel del mar. Mientras que los pozos que actualmente aportan el 90% del agua al resto de los barrios, están prácticamente sobre el lecho del río Del Valle, y aún así, se debe perforar más de 200 metros hacia abajo para llegar a las napas de agua.
Entre los barrios que hoy tendrán problemas con el suministro de agua figuran el San Fernando, Huayra Punco (920 viviendas), Potrerillo, Lomas del Mirador, Balcón de la Ciudad, Calchaquí, Las Rejas, Las Tres Marías y otros.
200
Metros de profundidad tienen las perforaciones que se realizan para sumar un nuevo pozo de agua al sistema de provisión en la Capital provincial.
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