La variedad de platos, la rapidez para comprar y llevar, y el precio conforman el combo ideal para los comensales apurados. Y los restaurantes florecieron en la ciudad. Para los comerciantes también es una alternativa redituable.
"Voy una o dos veces por semana ahí y lo banco a muerte, a los chinos los veo más que a mis viejos", dijo Juan Ignacio de Caballito a Tiempo Argentino. El músico, de 32 años, consume un promedio de medio kilo cada vez que compra en el comercio ubicado en Río de Janeiro y Rivadavia. "En el súper para morfar algo pseudo decente gastaría 60 mangos y si voy al chino por kilo gasto la mitad quizás y encima no cocino. Si me tuviera que cocinar milanesa de pollo, muzzarela a la milanesa, bomba de papa y todas las cosas ricas que siempre como ahí quizás gastaría más."
Juan Ignacio estableció su ranking gastronómico: "buñuelos de pollo, milanesa de pollo, muzzarela a la milanesa, bomba de papa y buñuelos de acelga".
Muchos de los comercios que ofrecen esta modalidad son atendidos por orientales. Incluso, muchos son negocios que antes funcionaban como rotiserías o supermercados y decidieron multiplicar la oferta. Por eso abundan platos agridulces y arroz en todas las variantes.
Josefina de Belgrano es clienta de un comercio de venta por kilo por partida doble, la casa y el trabajo. Para ella es una solución económica pero reclama mesas ya que "no todo el mundo quiere comer en la oficina y en invierno se complica hacerlo en una plaza". "Empecé a comprar en los negocios por kilo en la hora del almuerzo del trabajo desde principios de 2013. El comercio está hace un año, pero tenía mucha desconfianza por la calidad de la comida, pero al ver que todos compraban y les gustaba me sumé a la movida", explicó. Es periodista, tiene 26 años y antes se llevaba la comida desde la casa. Sólo una vez por semana compraban pizza o empanadas.
¿Se ahorra dinero así? Responde: "Sí. Hoy como por $ 20 y antes gastaba mucha más plata, alrededor de 30, monto que hace un año era mucho más dinero que hoy en día. Sumado a que es comida saludable y puedo elegir un mix de alimentos o ensalada.
"Son muy pocos los hombres que se cuidan con la alimentación, sobre todo a la hora de agregar aderezos o condimentar", aseguran a coro Silvia y Yésica, madre e hija, dueñas de Bonatural, un comercio de comida por kilo ubicado en Bonpland 1516. Abrieron hace tres meses y al instante, ganaron en libertad: mamá Silvia trabajó durante décadas en un restaurante convencional y Yésica, de 23 años, fue camarera en bares. "Acá podés trabajar con tu imaginación", resumió la más chica. Las mujeres atienden unos 300 clientes por día y ofrecen una variedad cercana a los 20 platos. El kilo sale 45 pesos pero el promedio de consumo varía entre los 20 y 25 pesos (menos de 500 gramos). Los más populares del menú son milanesas, pollo, ravioles, souffles y revuelto gramajo. Entre las ensaladas, ganan las hojas verdes y en Palermo se imponen la rúcula y la radicheta. La clásica mixta también gana entre las preferencias. Las ganancias de los comerciantes son las mismas que las de los clientes: rapidez a la hora de atender, variedad para cocinar pero con un menú fijo y bajos costos, dado que se cocina para que muchas bocas consuman lo mismo.
Belgrano, Palermo, Caballito o el microcentro porteño. En todos los barrios porteños en los que hay oficinas surgió una nueva forma de alimentarse que alivian el bolsillo y la imaginación pero que, con la ayuda adicional de un profesional, también puede servir para cuidar la salud y combatir al principal enemigo de los oficinistas: la imbatible modorra. «
Consejos
Hay bandejas de 1 kilo y 500 gramos. Las primeras, vacías, pesan 10 gramos. Las balanzas no alcanzan a registrar el peso de las otras.
Las pastas pesan más que el resto de las comidas por las salsas.
Milanesas y pollo es lo mejor en la relación peso/saciedad.
El queso rallado es mejor colocarlo luego de pesar el plato.
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