Los comercios juninenses apuestan a una fuerte liquidación para generar consumo

Los comercios juninenses apuestan a una fuerte liquidación para generar consumo
Donde más se observa esa estrategia es en los negocios de indumentaria, con ofertas que van desde un 20 a un 50 por ciento de descuento. Las rebajas arrancaron en la segunda semana de enero, más temprano que otros años.
Los centros comerciales ya comenzaron con la temporada de liquidaciones. Este verano, comprar indumentaria sale hasta un 50 por ciento más barato, dado que se impulsan grandes ofertas y promociones para incentivar las compras.

Los vendedores coinciden en que “no hay mucha venta” por estos días, motivo por el que se implementan las rebajas. “Son para enganchar a la gente de alguna manera” y la premisa es “no perder capital”, explican.

Las rebajas van desde el 20 y hasta el 50 por ciento; así, se puede conseguir un jean por 90 pesos y remeras desde 20.

La estrategia adoptada casi de manera unánime por los encargados de las diferentes firmas apunta a liquidar el stock, para no quedarse con prendas de esta temporada y poder comenzar a vender las de la que viene.

“Todo el centro arrancó temprano con las liquidaciones, que se vienen efectuando desde los primeros días de enero. Yo llevo once años en esto y nunca se había tomado una decisión así tan temprano”, comentó Karina, de Base Sport, una zapatería a la que le van quedando un remanente cada vez más reducido de mercadería, pero que no verá reposición sino hasta mediados de febrero, momento en que empiece la demanda previa al ciclo escolar.

“Hasta dentro de veinte días no vamos a recibir nada, y ya va a ser todo pensando en el inicio de clases”, explicó la mujer. Con cuatro décadas de trayectoria en el rubro e indagando en su memoria, Esteban, de Vegued Collection, recordó que “antes, las liquidaciones eran en febrero, pero ahora ya estamos comprando pulóveres”.

En su negocio, los clientes pueden llevarse prendas pagando hasta un veinte por ciento menos siempre y cuando abonen en efectivo. Lo hacemos para ver un poco de plata, ya que la mayoría viene y compra con tarjeta. De todos modos, esto no incentivó el consumo en la medida que uno esperaba”, admitió el hombre, que avizora un año “muy complicado”.

A raíz de estas ofertas, pueden adquirirse –por ejemplo- remeras para mujer que costaban $ 250, a $ 160; sandalias y carteras por los que se pedía $ 700, a $ 500; remeras para chicos, de $ 150 a $ 90; buzos, también para niños, de $ 240 a $ 120.

Además de los descuentos, algunas casas van por más y tientan a los consumidores con diversos “combos” que abaratan aún más los costos si la compra se realiza en efectivo, clave para conseguir la mayoría de las propuestas de liquidación que se ven en el comercio local. El “pague 2 y lleve 3” también es moneda corriente en los anuncios de los frentes de los locales.

“Nosotros no hacemos propaganda de porcentajes porque nos manejamos con cliente más bien de una clase más humilde, a la que le es más sencillo que le hablemos en pesos. Por eso, la variante es decir que lo que estaba a tanto valor, ahora cuesta veinte, cuarenta o cincuenta pesos menos”, explicó Paola, vendedora de “El Placard”.

Las propuestas de rebajas no sólo tienen lugar en el microcentro. En otros centros comerciales de la Ciudad también aparecieron los carteles de liquidación, con atractivas ofertas para completar el vestidor o hacerse de interesante accesorios, como así también para acceder a la ropa blanca, como manteles, sábanas y cobertores de temporada. Como efecto dominó, a tan precoces “sales” les seguirá una presentación de la nueva colección (otoño-invierno) también anticipada en relación a la modalidad de otros años. “Esa es la otra razón por la que se empezó a liquidar temprano, porque en los primeros días de febrero vamos a estar con la mercadería nueva”, dijo el empleado de un negocio dedicado a la venta de prendas femeninas.

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