En el primer día feriado dispuesto para celebrar los carnavales, numerosos comercios del centro y de los barrios abrieron igualmente sus puertas, al igual que los supermercados. Así, la ciudad mostró ayer un aspecto de “medio feriado”.
El primer día feriado para festejar el carnaval configuró una jornada distinta en Rafaela, donde numerosos comercios decidieron trabajar con normalidad a pesar de que el sector público en todos sus niveles, las grandes industrias y el sistema financiero no registraron actividad alguna.
Así, quioscos, locales de venta de ropa, marroquinerías y los tradicionales bares del centro construyeron una imagen distinta de la ciudad, que bien podría considerarse de medio feriado. Pero los comercios de los barrios también resolvieron operar básicamente porque fueron atendidos por sus propios dueños, quienes no están conformes con un feriado tan prolongado que afecta significativamente sus ingresos.
“El turismo festeja porque en marzo tiene este fin de semana largo por los carnavales. Los canales muestran que en Mar del Plata o en Villa Carlos Paz hay miles de personas. Y en las cabañas cerca de Santa Fe también. Pero nosotros, pequeños comerciantes, tenemos que trabajar porque los costos fijos siguen en aumento y no podemos darnos el lujo de perder ingresos”, se quejó el dueño de un local ubicado al sureste de la ciudad.
En su descarga fue más allá al plantear que “todavía falta un fin de semana largo de cuatro días este mes, así se complica juntar la plata para estar al día con los impuestos, con los sueldos y con los proveedores”, agregó algo irritado el comerciante. Así anticipaba el feriado del 24 de marzo, declarado como Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia para reflexionar sobre las consecuencias de la última dictadura militar, que se había iniciado con un golpe de Estado ese mismo día pero de 1976. Es que el 25 de marzo fue considerado “feriado puente turístico”, lo que nuevamente repercutirá en forma negativa en los comercios de las ciudades que no reciben turistas.
“El impacto de los feriados en los ingresos del sector comercial en marzo será muy fuerte. La venta que no se realiza un día no se recupera en la jornada siguiente. Así de simple”, expresó otro comerciante que ayer optó por abrir sus puertas. “Si me quedo en casa me aburro. Al menos así intento que las pérdidas no sean totales. Algo de gente entra y se puede vender algún producto”, agregó.
Asimismo, puntualizó que “en estos días estamos en condiciones de desigualdad con los supermercados, que al menos abren medio día y pueden mantener su nivel de ingresos porque toda la gente ya sabe que puede ir a la mañana y hacer sus compras, en cambio, como no saben si los comercios más pequeños trabajan o no, directamente no vienen y van a lo seguro, al súper”.
Por eso admitió que “esta vez hubo cierta desorganización, pero en el feriado puente del 25 de marzo se van a ver más negocios abiertos, al menos vamos a aprovechar que muchos empleados públicos o bancarios van a estar paseando por el centro y si ven un local trabajando, tal vez elijan hacer una compra”.
¿Y EL CARNAVAL?
La celebración del carnaval se hizo en forma oficial con la presentación de comparsas y el grupo Los Palmeras, el domingo por la noche en el sector ubicado entre bulevar Yrigoyen y avenida Williner. Pero después no hubo escenas de festejos como se producían hace muchos años, donde la gente debía estar alerta ante los “ataques” con espumas, las denominadas “bombuchas” o directamente con baldes de agua.
Al parecer la tradición de los carnavales se diluyó en parte más allá del intento del Gobierno nacional de reinsertar la celebración en el calendario nacional de feriados.
Comentá la nota