Comercio y otros sectores a la expectativa de cambios económicos

Comercio y otros sectores a la expectativa de cambios económicos

Las ventas en los negocios minoristas están “muy quietas”. Preocupación en el rubro inmobiliario

A la espera de un nuevo gobierno nacional y con la probabilidad de que, gane quien gane, se toque el tipo de cambio, en el comercio afirman que el consumo de la gente está "muy tranquilo”, a pesar de las promociones y las compras en cuotas; mientras que en otros sectores de la actividad económica se está a la expectativa. Hay preocupación en el rubro inmobiliario de cara a la próxima temporada y en el campo aguardan para ver si se cumplen algunas de las promesas electorales, como quita o baja de retenciones a los granos y reformas en el sistema de permisos de exportación.

"El comercio está bastante tranquilo no repuntó más allá de lo que se trabajó para el Día de la Madre”, dijo el presidente de la Cámara Comercial e Industrial de Necochea y de Quequén, Pascual Corapi.Indicó que el comercio ya está mirando las fiestas donde se incrementan las ventas y la temporada de verano. Aunque marcó que "habrá que ver qué pasa y que hace el nuevo gobierno”.

Raúl Rodríguez, del Centro de Almaceneros de Necochea y de Quequén, señaló que en los comercios de barrios se observa un menor volumen de ventas y adjudicó esta situación a la baja en el poder adquisitivo de la gente que adquiere en estos negocios lo diario (leche, fiambres, pan, entre otros).

Por otra parte, dijo que las ventas también están condicionadas por la apertura de nuevos supermercados que le permiten a la gente comprar con tarjeta.La libreta del almacenero, para anotar los productos y pagar a plazo, sólo puede ser sostenida por muchos comerciantes hasta una semana y no como se solía hacer por quincena o por mes.

En una firma de venta de electrodomésticos, Ariel Atucha, comentó que septiembre fue un mes muy malo pero que en octubre, con el Día de la Madre, hubo un gran repunte.Observó que las tarjetas de crédito con 18 cuotas, los créditos personales o el plan Ahora 12 son un incentivo para la compra. Además, cualquier artículo no sale menos de 5.000 pesos.Sin embargo, Corapi opinó que "la venta en cuotas está un poco parada porque ya mucha gente compró y ahora hay que pagar las tarjetas”.

Para las fiestas y la temporada de verano se espera un incremento del movimiento comercial y de las ventas pero hay incertidumbre sobre si las variables económicas cambiarán demasiado para la gente y se resienta el consumo."La gente esta viendo qué pasa con las elecciones y qué pasa a partir del 10 de diciembre, que no hayan defasajes raros para las fiestas o las vacaciones. Cualquier movimiento económico puede perjudicar la temporada, afectando el trabajo de la gente y las ventas”, opinó Corapi aunque marcó que "este tiempo es de incertidumbre y esperemos que cambie”.

TemporadaEn las casas de venta de artículos electrónicos y para el hogar la mayor demanda pasa por los productos de la línea blanca y televisores.En diciembre empiezan las ventas para las fiestas pero también para el equipamiento o el reemplazo de calefones, termotanques, cocinas y otros productos, para los inmuebles de alquiler veraniego.

Respecto de esto ultimo, en un mercado inmobiliario casi estancado en lo que hace a ventas de propiedades salvo por extrema necesidad de las partes, la temporada en el actual contexto político, que agregó un mes más de suspenso para conocer quién será el nuevo presidente, se observa con más preocupación que tranquilidad.

Las razones son varias: aumentos del 20 y 25% respecto del año anterior pero por debajo del nivel inflacionario para no espantar turistas; gran competencia con otros balnearios de la Costa Atlántica y baja sustancial en los precios de países vecinos como Brasil y Chile.

La devaluación de la moneda en Brasil y precios más bajos en Chile perjudican notablemente.Desde el sector de los martilleros también hay críticas por la pobre promoción turística de Necochea pero en un contexto de grave crisis del municipio.

Precios que se mueven En el mercado de automóviles nuevos y usados, José Luis Arrate indicó que "hay gente que quiere hacer operaciones para invertir sus pesos pero el problema es que hay pocas unidades nuevas y los precios se mueven mes a mes”.

No obstante, dijo que "la gente que tiene ahorros está interesada en invertirlos”.

El usado nuevo es el que tienen más salida, aunque aumentó bastante su valor, y se hacen compras financiadas buscando cobertura ante una posible devaluación.

La financiación bancaria oscila en un 30% anual y en el último mes hubo tasas de interés muy atractivas subsidiadas por las fábricas y, en el caso de una marca, con tasa cero hasta 12 meses y en plazos más largos con tasas de interés del 10% y 15%.En ese sentido, Arrate opinó que "la devaluación con un gobierno u otro se espera, en mayor o menor medida se va a producir, lo que generará movidas de los precios de los autos que están atados al dólar”.Agregó que "el que tiene dinero ahorrado en pesos lo tiene que invertir de inmediato”.

Arrate indicó que "este año el nivel de ventas de autos fue un poco superior al del año pasado” y estimó que de haber mercadería disponible las ventas hubieran sido mayores.Este año se caracterizó por el interés de los compradores y por el faltante de unidades nuevas en las concesionarias.

Poco stock

En lo que hace al rubro comercial, Raúl Rodríguez -Centro de Almaceneros- opinó sobre el stockeo de algunos productos frente a la suba de precios. Dijo que "para el comerciante chico hoy es imposible”. Mencionó que para la reposición de productos no hay grandes faltantes pero que las empresas ofrecen la adquisición de otros artículos, por ejemplo, para la compra de aceites.Pascual Corapi, de la Cámara Comercial, señaló que "no hay faltantes de mercadería pero los comerciantes han perdido stock porque las presiones impositivas son muy fuertes y se trabaja al día”.Para Corapi, las ventas están muy desparejas con días que "se trabaja medianamente bien” y otros que "no se hacen ventas”. "Se sigue como se estaba, no ha mejorada nada”, dijo.Marcó que para el comerciante se hace muy difícil porque "hay que pagar las cuentas, las luz, los alquileres y los empleados.

El campo espera En el campo, el que tiene espaldas puede "aguanta” los granos de soja, pensando en ventas con otro tipo de cambio "más competitivo” para el sector agroexportador o con menos retenciones.En tanto, el trigo de por lo menos dos campañas sigue sin venderse, perdiendo calidad, a la espera de alguna resolución favorable en cuanto a apertura de exportaciones y se aguarda la próxima y reducida cosecha 2015/16, en cuanto a área sembrada, en nuestra zona. Aunque el viernes los precios del trigo a futuro comenzaron a dar una señal de vitalidad.El pequeño y mediano productor que no puede retener los granos ya vendió y en esta época del año se concretan pocas ventas de soja a fijar (mercadería que ya fue entregada) y por escasos volúmenes.En el caso del trigo se hacen escasas ventas y de poco volumen de cereal de calidad a la molinería regional.La retracción en el sector tuvo su correlato en el rubro de la maquinaria agrícola. Este año cierra como el anterior con ventas por el piso en lo que tiene que ver con cosechadoras, sembradoras o tractores nuevos aunque algo se movió el usado y notable demanda tuvo el repuesto."El chacarero no compró maquinaria nueva por una cuestión de costos y por miedo a endeudarse en dólares”, indicó Leo de Rural Ceres y agregó que "muchos equipos tuvieron problemas para ingresar al país”.

Ante este panorama hubo más ventas de maquinas usadas en pesos y a pagar en plazos pero, sobre todo, el chacarero estuvo obligado a hacer reparaciones de los equipos por lo que se movió bastante el repuesto.

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