Otro factor a tener en cuenta es que las estadías ahora son más cortas porque el turista reparte los viajes a lo largo del año aprovechando los fines de semana largos, una tendencia que va en aumento.
"Los turistas pasean, entran a los locales y preguntan precios, pero no consumen mucho. Pese al frío que hizo en los últimos días, las ventas de suéteres no se concretan en la medida que esperábamos", dijo a LA CAPITAL la vicepresidente de la Cámara Textil local, María Liberati. Y agregó: "Desde el sector teníamos otras expectativas, creíamos que íbamos a tener una temporada mucho mejor. Las ventas cayeron, a pesar de que nos ha favorecido el clima. Hubo bastantes días feos y la gente, al no poder ir a la playa, se volcó a los centros comerciales. Pero estamos trabajando menos que el año pasado".
Para Liberati, que tiene un local en el centro comercial de Güemes, los turistas no poseen el mismo poder adquisitivo de otros veranos. "Eso influye al momento de concretar las ventas -explicó-. Todo indicaba que iba a ser una muy buena temporada, pero terminó siendo un verano normal. La gente busca muchas ofertas y prendas de bajo precio" .
Según los comerciantes, las ventas caen durante la semana y repuntan el fin de semana. "Ha cambiado el tipo de turismo en Mar del Plata. Los turistas ya no vienen más por una quincena como antes, sino que fraccionan sus vacaciones y se quedan siete días o aprovechan para hacerse una escapada los fines de semana. Eso también provoca que las ventas caigan", sostuvo Liberati.
Los argentinos parecen cada vez más convencidos de que nada mejor que repartir las vacaciones a lo largo del año que gastarlas todas de una sola vez en el verano. Las estadías ahora son más cortas, pero mejor repartidas. Es para cortar el ritmo laboral del año y cambiar la rutina. La tendencia se viene registrando desde hace cinco años y va en aumento.
¿Qué fue lo que pasó para que cada vez más gente opte por dividir sus vacaciones? El ritmo laboral se volvió cada vez más agotador y los fines de semana largos fueron el bálsamo para enfrentarlo. A esto se sumó también la decisión del Gobierno de implementar cada vez más los llamados feriados ?puente? ?los que se decretan sin conmemoración que los justifique-.
Temporadas, las de antes
"Las temporadas ya no son las mismas de antes -señaló Liberati-. De todas maneras, ahora tenemos turismo durante todo el año por la gran cantidad de feriados. Consume más la gente que viene los fines de semana largos en invierno que en la temporada".
Históricamente la segunda quincena de enero es la más fuerte del verano y los comerciantes confían en que será mejor que la primera, aunque tampoco tiran manteca al techo. "Esperemos que el panorama se revierta. Si el tiempo ayuda un poco y con la gente que hay en la ciudad, creemos que se puede llegar a trabajar bien", afirmó Liberati. Y remarcó que los comerciantes "no modificaron mucho los precios" respecto a la temporada pasada. "Hemos tratado de mantener los valores porque necesitamos vender", dijo.
Tal como viene siendo desde hace unos cuantos veranos, Güemes demuestra ser el centro comercial preferido por casi todos: poco lugar para estacionar y locales con vidrieras atestadas. "La gente mira mucho y compra poco", coinciden los comerciantes. Algo parecido ocurre en Juan B. Justo, la avenida del suéter. "Esperábamos vender mucho más, pero la temporada se está caracterizando por un turismo gasolero", repiten detrás de los mostradores.
Para seducir a los visitantes, los comercios lanzaron una serie de promociones y fuertes descuentos de hasta un 40 por ciento en las prendas de abrigo. Algunos negocios, incluso, ofrecen rebajas de un 15% si el pago se concreta en efectivo. "Pero ni siquiera así logramos atraer a la gente", se lamentan en los negocios.
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