Según un relevamiento realizado por la Sub Secretaría de Defensa del Consumidor de la Municipalidad de Salta, en 16 comercios gastronómicos de la plaza 9 de julio, corredor de la Balcarce y el Patio de la Empanada, se necesita en promedio $ 79 para comer una empanada, un tamal, un plato de locro, un vino individual y un postre regional.
Comparado con el año pasado los precios de los platos registraron aumentos en los precios mínimos que van desde el 17 al 60 % según de que se trate.
Así por ejemplo hoy las tradicionales empanadas salteñas pueden llegar a valer hasta 5 pesos cada una, y en los lugares más baratos se las consigue por 2,50 la unidad. Un plato de locro está en los locales más caros a 38 pesos y no se consigue por menos de $17. Las humitas y los tamales también tienen una gran oscilación de precios, con valores que se ubican entre los 6 y los 18 pesos.
En el caso de que se prefiera comer carne, se deberá llevar $95 para una parrillada para dos personas y un lomo con guarnición lo pueden llegar a cobrar 75 pesos.
Un plato de ravioles con salsa cuesta entre $18 y $42, mientras que una pizza de muzzarella de ocho porciones tiene un precio máximo de $34.
Exhibir precios
La Subsecretaria de Defensa del Consumidor, María Pía Saravia, informó que la mayoría de los turistas se quejan de la falta de exhibición de los precios, por lo que aparte del relevamiento se solicitó a los comerciantes que cumplan con eso. También aleccionaron para que informen cuando un local cobra derecho de espectáculo, por el cual se puede llegar a abonar hasta 30 pesos.
Lo mismo si el cliente debe pagar por cubiertos, lo que ocurre en 7 de los 16 comercios censados. Otra situación se planteó con respecto a las medias porciones, porque en algunos lugares no realizan este tipo de ventas, mientras que otros lo cobran hasta un 70 % sobre el valor del plato individual.
Saravia destacó que hay restaurantes que realizan descuentos por grupos o promociones especiales, además resaltó que está terminantemente prohibido el cobro de tarifas diferenciales "según la cara del cliente, porque hubieron quejas que a los extranjeros les aumentan los precios, por el solo hecho de ser de afuera."
Aumentos de temporada
Saravia remarcó que este tipo de relevamiento se hizo por primera vez en el 2010, para detectar cual es el movimiento de los precios con la llegada masiva de turistas.
"Comparativamente se mide la variación cotejando los precios mínimos de julio de este año, con el mismo mes del 2010 y hubo incrementos de hasta el 60 %."
Si bien no se hizo un relevamiento en junio, varios señalaron que se aprovecha este mes para ajustar los valores de la carta, "la experiencia nos dice que una vez que los precios subieron no vuelven a bajar, por lo que se mantendrían más allá de la temporada alta", explicó Saravia.
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