El ajuste de los cupos asignados a los comedores escolares sigue generando polémica. El consejero Carlos Stebani cuestionó fuertemente la medida y aseguró que en Olavarría hay chicos que se quedan sin comer. Y que la situación lleva a los directivos a asumir el rol de juez al tener que definir quién come y quién no.
De los 2.700 cupos que tenía nuestro distrito, sólo quedarán 1.900, cuando, según Carlos Stebani, "los cupos están, los chicos existen; son de carne y hueso".
Desde la vereda opositora, el consejero de la Coalición Cívica sostuvo que "no podemos hablar de cupos inflados como diciendo 'acá lo que pasa es que había gente que no existe' ". De ser así, eso estaría "denotando una cuestión grave que es la falta de control por parte del organismo que debe controlar que esto sea lo más exacto posible", advirtió en el programa radial "Un Cacho de Mañana" de FM 98POP.
Stebani explicó que a la hora de confeccionar la lista de beneficiarios del Servicio Alimentario "se anotan todos aquellos alumnos van a concurrir" y, en la práctica, sucede que "no todos los días estos chicos concurren al Servicio Alimentario, porque faltan a la escuela o se retiran antes. Distintas situaciones por las que no están sentados al momento de la comida". Por eso, según remarcó, "se trabaja con la asistencia media, que es un promedio".
Sobre los excedentes, que Cusato había referido como números "inflados", Stebani subrayó que el porcentaje de cupos en exceso que están en las escuelas "no sobrepasa el 15 por ciento que hacen variar la asistencia media. Eso permite redistribuir mejor y darle mejor de comer al resto, a los que efectivamente están todos los días comiendo, porque yo sé que sentados no voy a tener al total. Una mejor prestación".
El consejero aseguró que ese sobrante resulta útil, además, para tener "un manejo de una cintura" cuando se presenta un padre sin trabajo y quiere sumar chicos al comedor. Es decir, para atender la demanda espontánea. "Uno conoce las familias, las situaciones sociales, tenemos equipos que monitorean y, cuando surgen estas cuestiones, la escuela tiene un margen para decir 'venga o no venga' ".
Desde ese lugar planteó que "no son cupos inflados y hay que sacar del debate ese término. Son excedentes, pibes que fueron inscriptos y por equis causa a veces no van". En esa línea, recordó que la inscripción de beneficiarios del Servicio Alimentario es anual, que se completa una planilla de nominalidad, donde cada chico está inscripto con su nombre y documento al igual que sus padres o tutores. "Es imposible inventar chicos", rebatió.
Al recortarse en el distrito un 30% "nos quedamos sin cupos reales, sacan chicos que efectivamente están comiendo", remarcó Carlos Stebani, y volvió a sentenciar que "son chicos de carne y hueso que a veces no van". Y a modo de cierre, planteó que "es imposible inventar chicos".
"No quiero polemizar con Níver, es un compañero de trabajo, pero tenemos visiones diferentes y eso, incluso, hasta puede enriquecer el trabajo", admitió el consejero.
Sin embargo, no disimuló su enojo. "Hablar de cupos inflados me infla bastante. No me gusta la palabra. Cualquier director de cualquier escuela lo puede decir, son chicos inscriptos (...) no inflados. No son chicos extra, de palo".
"No se puede tener un chico en el salón con la panza vacía", sostuvo Stebani, avanzando sobre lo que definió como una cuestión de fondo, filosófica. "La inflación se dispara y pretenden tapar el sol con la mano. El debate pasa por la mirada política y ¿por dónde ha pasado el recorte? Por la comida de los chicos. Quedan chicos sin comer y es lo que reclaman los directores" de las escuelas, aseveró.
Finalmente, el consejero escolar observó que "no está la decisión política de alimentar. No hay política. Acá lo único que hay es reparto", cuando "la única alimentación garantizada por el Estado eficiente y probada es la que se da en las escuelas".
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