Empresarios critican la política energética del país. Los transportistas de cargas van de surtidor en surtidor buscando gasoil. Agricultores temen por sus producciones. El negocio de los remiseros decayó. Ayer fue un día de caos en las estaciones.
Adriana Bravo, presidenta de la Cámara de Transportistas de Carga General Internacional y Mercancía Peligrosa, describió que los camioneros deambulan por los surtidores, casi mendigando por gasoil. “Para un tanque se necesitan 600 litros y en cada estación te venden 50”. Con la incertidumbre a cuesta, son imprevisibles los tiempos para el traslado de la mercadería. “Hace años venimos viviendo esto, pero ahora se agravó y se convirtió en un caos”. Además se mostró preocupada por los transportistas “que no pueden regresar de Bolivia porque allá no les cargan gasoil a los extranjeros”.
En la ciudad, la escasez de combustibles golpea fuerte a los remiseros y taxistas. Mientras pasan mayor tiempo en las colas, pierden horas de viaje y al cerrar el día, tienen menos recaudación. Blas Gervino, secretario de la Cámara de Agencias de Remises, confirmó que “bajó la rentabilidad por el tiempo que perdemos en buscar GNC y nafta. La cota bajó mucho en las estaciones de servicio. Se ven menos autos dando vueltas. Prefieren quedarse a esperar en base hasta que les sale un viaje; así cuidan el combustible”, agregó.
Los transportistas escolares ven un alivio en el almanaque. Es que la otra semana arrancan las vacaciones de invierno y tendrán una tregua ante la escasez de combustibles.
“Estamos cortando clavos para poder cumplir con nuestros clientes”, enfatizó Miguel Romero, titular de la Asociación de Transportes Escolares.
El empresario señaló que después de un “city tour” por las estaciones, con suerte les cargan $80, un valor muy abajo de los $300 que se necesitan para llenar el tanque. “No solo es la escasez, también la suba de precios de los últimos meses. Nosotros no tenemos subsidios y cada vez es menor la ganancia”, afirmó.
Fredy Abud, presidente de la Asociación del Parque Industrial de Salta dijo que por ahora el punto fuerte del desabastecimiento se siente en el transporte de mercadería.
Ayer fue un día de caos. A las largas esperas se sumaron problemas en el tránsito de la capital porque no hay espacio para las filas de autos, además de las disputas entre los que esperan y los sobreprecios que se pagan porun poco de combsutible.
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