Combustibles: denuncian que el gasoil se prioriza para grandes empresas

Combustibles: denuncian que el gasoil se prioriza para grandes empresas
La distribución de combustibles en la región sigue mostrando inconvenientes que se reflejan también en otros sectores del país, si bien desde sectores vinculados a las estaciones de servicio se advirtió en las últimas horas que “los quebrantos en Chubut y Santa Cruz son mayores a los de cualquier otra zona”, afirmándose que hay estaciones que en forma cotidiana quedan sin gasoil por lapsos de hasta más de 10 a 15 horas por día.
Días pasados recorrieron la zona integrantes del Ministerio de Planificación Federal. Estacioneros dicen que se prioriza la venta a grandes empresas, que pagan precios diferenciales por el combustible.

En forma cotidiana, los partes de Defensa Civil dan cuenta de distintos problemas en el interior provincial, que se agudizan especialmente en fines de semana largos o períodos de intensificación de viajes, que presionan más en la demanda sobre los corredores viales de rutas 3 (hacia el norte y sur) o 26 y 25 (hacia el oeste, partiendo desde Comodoro y Trelew, respectivamente).

El propio titular del organismo, Evaristo Melo, reconoció ayer que es un problema que excede a la provincia y que alcanza a distintos puntos del país, por lo que el organismo se limita a dar los partes informativos en cada jornada a la mañana, para que los automovilistas y viajeros tomen las precauciones del caso.

Pero los tiempos en que la reposta de combustible era una operación normal quedaron lejos no sólo en casos de viajes, sino también en muchas ocasiones en el interior mismo de las ciudades.

Uno de los empresarios de estaciones de servicio de la zona asegura que los quebrantos cotidianos en la ciudad pueden llegar hasta 10 o incluso 15 horas de desabastecimiento, por día, particularmente en lo que respecta a gasoil.

“Esto ya es una rutina diaria –graficó, aunque pidió no ser identificado por temor a represalias de las operadoras-: muchas estaciones de la zona cuentan con gasoil durante sólo unas pocas horas al día, a veces entre 2 y 6 horas, pero luego pueden pasar el resto de la jornada sin expendio”.

En el caso de las naftas la situación es más aliviada, si bien también es frecuente observar ya en parte del paisaje cotidiano el faltante de alguno de los combustibles en sus diferentes tipos: si no se obtiene la nafta súper (la de mayor demanda) el usuario puede optar por las de mayor octanaje -si es que se cuenta esta opción-, que es de mayor precio. De todos modos, se asegura que hay alrededor de 2 ó 3 horas promedio por día de dificultades con este tipo de combustible.

Más sufrida es la suerte de los vehículos gasoleros, según atestiguan quienes deben prever el tiempo suficiente para “recorrer” estaciones cada vez que se lanzan a la aventura de recargar. Incluso hay testimonios de que el anterior fin de semana, cuando se corría una fecha del automovilismo en Río Gallegos, la ruta 3 carecía en su recorrido por Santa Cruz de todo tipo de gasoil.

En algunos casos, se mencionó que los cupos de combustibles a las estaciones se han reducido a casi la mitad de lo que se recibía mensualmente el año pasado.

¿Clientes diferenciales?

En ese contexto, surgieron planteos en torno a la prioridad que asignarían las operadoras a grandes compradores de gasoil. El tema habría sido tratado, según las versiones que se pudieron conocer, en una reciente reunión con representantes del Ministerio de Planificación Federal de la Nación, que semanas atrás recorrieron la zona para verificar la distribución del combustible.

En ese marco, los funcionarios se llevaron información en torno a lo que estaría pasando a la hora de abastecer de gasoil a grandes compradores, entre los que se mencionó a compañías mineras, petroleras y de la construcción.

“Estas empresas pagan precios diferenciales del gasoil, a un valor más alto que el que se expende en el surtidor: entonces las empresas priorizan esa demanda, porque consiguen mejores precios”, indicó uno de los partícipes de esos encuentros.

El tema tiene una arista aún más compleja, porque en períodos de carencia las compañías deben importar gasoil, el que se obtiene en el mercado internacional a un precio mucho más alto que el que rige en el mercado interno. En ese plano, algunos observadores se preguntan si el subsidio que termina pagando el Estado nacional, para que el combustible importado pueda venderse en el mercado interno, no termina beneficiando doblemente a las operadoras, que a su vez luego vende el gasoil a precios diferenciales a los clientes.

En tal caso, lo más lógico sería abastecer al mercado doméstico con los combustibles elaborados en el país y, por tanto, con precios alineados con la economía local, mientras que de existir el mercado de grandes consumidores, éste debería pagar directamente los precios del gasoil importado. “En lugar de 6 pesos por litro (tal sería el valor de referencia para los grandes usuarios) deberían pagar 9”, se graficó.

El rol del Estado

En los últimos días se conocieron también posicionamientos desde el sector político. El senador Marcelo Guinle propuso crear una planta de almacenaje de combustibles en Chubut, con control de Petrominera, para garantizar el abastecimiento prioritario a la zona, tratándose de la cuenca más productiva del país. El gobernador electo Martín Buzzi propuso a su vez que el abastecimiento de combustibles comience a encuadrarse como “servicio público”, lo que obligaría a las operadoras a garantizar el abastecimiento en la región.

Desde el sector de los expendedores de combustibles se coincide en que no sería un objetivo imposible el normal abastecimiento de la zona, más allá de los problemas estructurales que atraviesa el país ante la insuficiente capacidad de refino y la merma en los índices de producción de petróleo.

En efecto, hay coincidencias en que los volúmenes requeridos por Chubut, por caso, son inferiores “a los de un barrio grande de Buenos Aires”, por lo que, se indicó, “no sería difícil de garantizar el normal abastecimiento a esta zona”.

Por otra parte, fuentes vinculadas a las operadoras reiteraron que en los primeros 8 meses de este año, la principal abastecedora del mercado –es decir, YPF- ha incrementado el volumen de naftas entregado al mercado chubutense en un 10 por ciento y el gasoil, en un 16 por ciento. Con esto, la petrolera amplió su participación hasta un 64 por ciento, mientras que se puso el énfasis en que otras petroleras no crecieron del mismo modo, tal el caso de Petrobrás, que retrajo su participación en el mercado en casi 2 puntos.

Asimismo, informes técnicos de la Secretaría de Energía de la Nación dan cuenta de que la capacidad de refino del país permanece congelada -es decir, por falta de inversiones suficientes- en torno a los 98.000 metros cúbicos de petróleo por día, mientras que hoy el país extrae menos que esa capacidad total (que de por sí es baja frente al gran aumento de la demanda en los últimos años), situándose en menos de 95.000 metros cúbicos por día.

“Ahora que el modelo nacional y popular tiene tantos intérpretes en la ciudad y en la provincia, sería bueno que le recuerden al gobierno kirchnerista que lo que debe hacer para garantizar el abastecimiento de combustibles es exigir a las operadoras para que inviertan en exploración, producción y ampliación de destilerías”, reclamó con ácida ironía política un veterano transportista, cansado de esperar en la cola de los surtidores vacíos.

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