El presidente de cámara que agrupa a los expendedores, Miguel De Paoli, aseguró que desde enero a la fecha hubo siete incrementos en los combustibles vendidos por las empresas que operan en el mercado nacional.
Y en efecto este lunes se pueden registrar largas colas para cargar combustible en las estaciones de bandera nacional que siguen ofreciendo el producto unos centavos por debajo del resto de las marcas.
De Paoli determinó que los consumidores perdieron la cuenta de los incrementos.
De Paoli comentó que no le sorprendería que haya más incrementos escalonados autorizados por el gobierno nacional en los próximos días, pero no pudo determinar cuánto más subirían los precios.
Todos los analistas aseguran que es casi imposible calcular un horizonte de precios hasta que al menos se estabilice el peso frente al dólar y se mantengan los niveles de producción de crudo.
Diferencia de precios
Esto se debería --entre otras cosas-- a que el valor del barril actual es superior al que estableció la Nación para autorizar los incrementos que se fueron dando desde enero, cuando ocurrió la gran devaluación, a la fecha.
Actualmente el valor nacional del barril está en 88 dólares; mientras que el precio se había establecido por debajo de esa cantidad por lo que es posible que en este semestre se produzcan más actualizaciones.
Un dato positivo es que los salarios de los trabajadores petroleros tienen una incidencia relativamente escasa en el valor del barril, que cotiza de acuerdo con la oferta y la demanda de combustible.
Por ahora los conductores deberán continuar esperando y gastar más por cada litro, dado que no hay fórmulas para ahorrar más allá de tener el tanque siempre lleno para mitigar una estampida.
Problemas salariales
Por otra parte, los dueños de las estaciones de servicio enfrentan una dura negociación para fijar los salarios de los trabajadores, que solicitan un incremento del 36 por ciento por encima de la pauta.
De Paoli señaló que las posiciones están lejos y por lo tanto el Ministerio de Trabajo sería el que termine arbitrando en este conflicto, que podría empeorar si las partes no llegan a un entendimiento.
“Las pretensiones del sindicato superan las posibilidades que tenemos; por lo tanto esperaremos que el Ministerio de Trabajo nos diga cuánto es lo que podemos pagar”, comentó.
También advirtió que acordar por encima de los parámetros establecidos por la Nación acarrearía que el convenio colectivo de trabajo no se pueda homologar y se pusieran en peligro los contratos laborales.
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