Desde los últimos meses de 2013, hay subas constantes entre un 7 y un 9%. La situación inflacionaria se podría mantener en el futuro.
En el orden del primer porcentaje se encuentran las naftas y rondando el 30%, el gasoil. Desde finales de 2013 las subas iban desde el 7 al 9%, dependiendo de las petroleras, por lo cual se esperaba este total para los tres primeros meses del año en curso.
Tomás Abdala, presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Santiago del Estero, aclaró que los aumentos fueron consensuados por el Gobierno nacional y las compañías.
Recordó también el momento en el que Shell subió sus costos en un 12% durante el proceso de devaluación pero poco tiempo después debió retrotraerlo por superar lo autorizado.
Sin ánimos de hacer “futuróloga a”, el contador Abdala expresó que “a este ritmo” los incrementos podrían persistir por unos meses más. “Salvo que haya una medida económica, algún freno del Estado para este proceso inflacionario”, sostuvo.
Rentabilidad
Ya hace años desde que el sector expendedor atraviesa ciertos problemas de rentabilidad a nivel nacional que, si bien está ligado al tema precios también existen otras variables.
El titular de la Cámara, explicó que “los altos costos operativos, la intervención de las petroleras en las ventas masivas (dejando de lado las estaciones de servicio)”, son algunos de los factores que impactan de forma negativa.
Una ley podría amparar más al sector
Al respecto de la baja rentabilidad de las expendedoras, Abdala comentó que precisan de una mayor intervención del Estado. Indicó que sería necesario promulgar una antigua ley de comercialización “donde establezca las pautas de que las ventas deben realizarlas solamente las estaciones de servicio y no las petroleras directamente a las empresas”.
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