La semana reciente siguieron viéndose interminables filas de vehículos en las estaciones de servicio que esporádicamente expendían naftas en la ciudad de Clorinda.
Tres son las estaciones de servicio que se alternan para vender nafta en Clorinda, siendo ellas el Automóvil Club en el acceso sur a la ciudad por ruta 11, la SHELL que está en Alberdi y Tucumán, y la ESSO, en avenida Tucumán y Soldado Argentino.
El inconveniente es que desde hace mucho tiempo, la provisión de nafta no coincide entre las estaciones de servicio, por lo que al ser alternado el stock, la gente se encuentra prácticamente desabastecida del vital carburante, y se dan las largas filas, a veces bajo un insoportable calor, con la única finalidad de cargar algo de nafta.
En la SHELL, se racionó la venta a los autos vehículos y con carteles, se advertía que el tope de carga era de cien pesos por rodado.
Igual medida se viene adoptando respecto a la carga de nafta en bidones; es que mucha gente carga sus tanques, del auto o de las motos, y para “reserva”, llevan sus bidones para llevar combustible extra.
Desde el último tramo del mes de diciembre, la pregunta obligada en las calles de Clorinda al empezar la jornada es “¿no sabes dónde se puede cargar nafta? Por ahora, no hay una respuesta efectiva a esta pregunta, y como todos, hay que recorrer las estaciones de servicio hasta ver alguna fila, donde armados de paciencia, hay que esperar el turno para acceder a algo de carburante.
La situación viene generando numerosos problemas en la actividad de diferentes sectores de la economía local y una marcada sensación de incertidumbre en la comunidad.
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