El gobernador Alberto Weretilneck aseguró ayer que "esta problemática es una preocupación de todo dirigente político y social, como así también de cada madre y padre de esta provincia".
El gobernador Alberto Weretilneck encabezó ayer la apertura de las Jornadas sobre políticas de Estado en Adicciones, que se llevó a cabo en Viedma.
En ese marco, el cipoleño aseguró que el desafío que comienza en Río Negro, para el Estado provincial junto a municipios, organizaciones gubernamentales y la sociedad en general, es definir el abordaje integral a la problemática de las adicciones de la población.
Asimismo, el mandatario señaló: “La problemática de las adicciones es una preocupación de todo dirigente político y social, así cómo también de cada madre y padre de esta provincia”. Mientras que reconoció tener pleno conocimiento de lo que implican las drogas y el alcohol en el mundo del delito.
Al respecto, Weretilneck sostuvo que las problemáticas se van agravando y las soluciones no llegan, a la vez que reconoció que “hoy el Estado rionegrino no está en condiciones de resolver ninguna lucha de prevención de adicciones”. En ese sentido, agregó: “Quienes pertenecen al sistema de salud pública saben y se angustian por no contar con las herramientas necesarias para abordar estas situaciones, y quienes llevan adelante las políticas de desarrollo social se frustran ante la imposibilidad de dar una solución social a esta problemática”.
Desviaciones
En la jornada el que también tuvo la posibilidad de exponer sus conocimientos fue el presidente de la fundación IPSA, Carlos Cornaglia, quien es licenciado en Psicología y doctor en Medicina.
El profesional recordó unas palabras del general Juan Domingo Perón, quien remarcaba: “En las sociedades altamente competitivas devoradas por el consumo, se debilitó el núcleo familiar y aparecieron diversas desviaciones, de las cuales las drogas y el alcoholismo son dos manifestaciones lamentables”.
En tanto, Cornaglia recordó que fue a partir del primer gobierno peronista que se comenzó “a construir una política sanitaria argentina, antes no la había, y mucho menos había dentro de esa propuesta sanitaria una vinculada a las toxicomanías”.

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