La definición de la intensidad del color de los vinos tintos -si los baja o no- para su comercialización como tales, deberá esperar hasta principios de agosto.
La relativa escasez de vinos tintos -que siguen siendo el gran motor de la demanda- y la evolución de sus precios (por encima de 1.20 y 1.30 pesos por litro para un tinto modesto), ha generado tensiones en el mercado que se evidenciaron ayer en las posturas de las distintas entidades. En general, los bodegueros fraccionadores propiciaron un año de excepción volviendo, circunstancialmente, a las 400 unidades que rigieron hasta junio. En cambio, viñateros y bodegueros trasladistas se mantienen firmes en los 500.
Finalmente, en el encuentro -que se extendió por más de 3 horas-, se convino con el INV un arqueo de "existencias de vino por color que hay en vasija" fundamentalmente en Mendoza y San Juan. Se apelará a una declaración jurada de los establecimientos inscriptos en el organismo fiscalizador y el chequeo consiguiente por los técnicos del Instituto.
En cuanto al procedimiento, el INV saldrá a partir de la semana que viene a realizar muestreos y análisis de los datos -ya con los números declarados por los establecimientos- para que la Comisión Asesora Técnica tenga toda la información necesaria.
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