Estudiantes de Colonia Chica tienen que viajar 150 kilómetros diarios para cursar en 25 de Mayo. Las familias plantean el “desarraigo”. Y ahora hay inconvenientes hasta con el transporte.
Así lo relataron Luis y Patricia Villagrán, parte del grupo que se está movilizando para que los habitantes no sean desarraigados.
Los estudiantes de Colonia Chica hacen en su localidad el secundario ruralizado, que llega hasta el tercer año (octavo y noveno del viejo sistema). Hicieron hace tiempo un planteo para tener un edificio en la localidad donde cursar cuarto, quinto y sexto.
Patricia Villagrán reveló que en el mes de octubre la ministra Jacqueline Evangelista les prometió a los chicos, durante una reunión, que tendrían esa posibilidad. Pero el 22 de diciembre el gobierno anunció formalmente que incumpliría su promesa y tendrían que seguir esperando.
La fecha complicó la inscripción de los estudiantes en el secundario de Colonia 25 de Mayo. Tras sortear algunos obstáculos, se anotaron, “para no perder el año”. Pero en estos días sumaron un inconveniente: aunque las clases en ese nivel comenzaron el 7 de marzo, no apareció el transporte para que puedan ir desde Colonia Chica hasta 25 de Mayo (son 150 kilómetros diarios de ida y vuelta).
Patricia Villagrán contó que en la semana llegaron representantes del Ministerio de Educación. Ayer les dijeron que hasta el miércoles no habrá ninguna novedad sobre el asunto.
El transporte también está complicado para los estudiantes de la primaria que deben cursar en el establecimiento de Colonia Chica. Van incluso residentes en Casa de Piedra. Ese transporte recorre unos 100 kilómetros, según precisó Luis Villagrán, para transportar a alumnos de la zona.
El transportista venía cumpliendo con esa tarea pese a que el Ministerio nunca formalizó un contrato. “Lo hacía por su cuenta, porque le interesa que los chicos vayan a la escuela, conoce a la gente de la zona”, insistió Villagrán.
Los padres dicen que, en medio de estos problemas burocráticos, el apoyo que encontraron fue el del diputado Luis Solana.
Villagrán reflexionó sobre la situación de los secundarios impedidos de acudir a clases: “ya empiezan con un atraso. No es justo ni es igualitario. Nosotros queremos para los habitantes de Colonia Chica los mismos derechos que los chicos de 25 de Mayo. Estamos bastante abandonados”, aseveró.
Solana dijo que la ausencia de un secundario en la localidad “provoca el desarraigo de los jóvenes y los aleja de sus hogares, en los que muchos quieren continuar sus tareas productivas en chacras y puestos de la zona. Esto afecta a una treintena de jóvenes, varios de ellos ya tuvieron que dejar de cursar sus estudios y quieren terminarlos en su lugar”, precisó.
Solana recordó que “la ley obliga al gobierno a prestar ese servicio educativo. Sólo basta mencionar que la Ley 2511 en su artículo 17 señala la obligatoriedad escolar se extiende desde la edad de 5 años hasta la finalización del nivel de la educación secundaria”.
“No sólo exigimos que se cumplan cabalmente las leyes que nos dan derechos, sino también que encontramos razones políticas, sociales, económicas, demográficas y sobre todo, la concepción de igualdad de oportunidades y posibilidades”, insistió.


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