Colonia Caroya evalúa cómo hará en el corto plazo el tratamiento de residuos en el basural

Colonia Caroya evalúa cómo hará en el corto plazo el tratamiento de residuos en el basural

El fallecimiento de Héctor Bonetto, encargado de la separación hace 12 años, derivó en un nuevo análisis sobre la continuidad de la gestión de Residuos Sólidos Urbanos en la ciudad.

Colonia Caroya. Desde la asunción de Paola Nanini como se habla de un posible acuerdo entre esta ciudad y su vecina, Jesús María, para unificar días de recolección de residuos diferenciados en toda la región.

Esta medida a nivel local se haría para remediar la situación  mientras se espera la confirmación de anuncios que hicieron -en su momento- Gustavo Brandán y Luis Picat, entre los que estaba el traslado de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU) a predios provinciales ubicados lejos de la región.

En los últimos meses de 2023 y el inicio del año en curso, la basura en Colonia Caroya es un problema importante: el municipio no alcanza a cumplir con los cronogramas, hay muchas quejas por residuos verdes sin levantar y gran parte de la comunidad ya no separa entre seco y húmedo cinco años después de iniciada la separación en casa y la propuesta de sacar las bolsas transparentes los días miércoles. 

En ese contexto, el fallecimiento de Héctor Alejandro Bonetto sumó otra preocupación.

Bonetto llevaba 12 años trabajando para la Municipalidad en el vertedero de residuos, separando todo el material reutilizable para vender.

Fue el pionero en este rubro en la zona: hace 20 años empezó a trabajar en el tema porque le preocupaba ver tanta basura tirada en las calles caroyenses.

Pese a varios incendios que sufrieron los predios donde tenía el material, siguió apostando y hasta dejó de lado su salud por el trabajo.

Su repentina muerte, ocurrida el pasado 21 de enero, a los 59 años de edad, conmovió a la comunidad.

 

Días de decisiones. 

La empresa recicladora hoy quedó a cargo de Carolina Frisicaro, pareja de Bonetto.

Por el fallecimiento del titular, el nuevo contrato con la Municipalidad es hasta los últimos días de febrero. 

Aún no se decidió qué pasará después de esa fecha, pero el municipio evalúa varias alternativas.

La firma tiene a 12 personas trabajando en el basural: 10 revolviendo lo que dejan los camiones municipales todos los días y otros dos seleccionando en el galpón y preparando el material para la venta.

Lo hacen sin tener cinta transportadora, inversión prometida por la Municipalidad que nunca se cumplió y que la empresa tampoco pudo encarar.

El trabajo se les dificultó mucho más al perderse el hábito de la separación domiciliaria. 

Ahora, lo seco se mezcla con lo húmedo en la misma bolsa que sale desde los hogares o en el mismo camión y se termina arruinando.

En esas condiciones, igualmente logran importantes números en el reciclado: venden 24 toneladas mensuales de cartón, 20 de vidrio y 13 de plástico.

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