Hay cuatro heridos. La guerrilla protagoniza actualmente una escalada de violencia cuyos objetivos son el Ejército y la infraestructura energética. Diplomáticos que participan en el proceso de paz piden "desescalamiento urgente"
Tres militares murieron, cuatro resultaron heridos y otro fue declarado desaparecido, sin descartar que haya sido secuestrado este martes tras ataques a unidades del Ejército en el sur de Colombia, que fueron atribuidos por las autoridades castrenses a la guerrilla de las FARC.
Un primer hecho ocurrió en el departamento de Putumayo cuando tropas motorizadas que escoltaban una caravana de 12 camiones transportadores de crudo fueron atacadas "con artefactos explosivos improvisados" por el Frente 32 del Bloque Sur de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), dijo el Ejército en un comunicado.
En la acción fue "asesinado un soldado profesional y dos más resultan heridos. (...) De la misma manera, en el lugar de los hechos se adelanta la búsqueda de un oficial que hasta el momento se encuentra desaparecido", precisó el texto.
Según las autoridades, el objetivo de los guerrilleros era interceptar los camiones para derramar el crudo que transportaban sobre la vía, replicando acciones que ya ha ejecutado el grupo rebelde en los últimos días en esa misma zona del país, en medio de un incremento de su ofensiva.
En un segundo ataque este martes contra uniformados, en el departamento de Nariño, otro soldado falleció durante "labores de construcción en la vía que comunica a Junín con el municipio de Barbacoas", dijo el Ejército en otro comunicado.
"Hacemos un llamado a las partes al desescalamiento urgente del conflicto armado"
Los militares "fueron sorprendidos por unos disparos efectuados, al parecer, por un francotirador de la Columna Móvil Mariscal Sucre de las FARC", agregó el texto.
Un tercer hecho ocurrió "en zona rural de los municipios de Rioblanco y Chaparral, Departamento de Tolima", donde un soldado profesional murió y otros dos uniformados resultaron heridos al pisar una mina antipersona.
El Ejército confirmó que en esa zona, este lunes y martes, se han presentado fuertes combates entre efectivos oficiales y miembros del frente 21 de las FARC.
Los cuatro países que acompañan el proceso de paz de Colombia llamaron este martes al Gobierno y a la guerrilla de las FARC a un "desescalamiento urgente" del conflicto armado en ese país, tras un recrudecimiento de las hostilidades que ha dejado decenas de bajas.
"Hacemos un llamado a las partes al desescalamiento urgente del conflicto armado", dijo a la prensa el diplomático cubano Rodolfo Benítez en La Habana, al leer un comunicado suscrito por Noruega y Cuba, países garantes del proceso de paz, y Chile y Venezuela, países acompañantes.
Las FARC sostienen diálogos de paz en Cuba desde noviembre de 2012 con el gobierno de Juan Manuel Santos, pero las negociaciones se desarrollan sin un cese al fuego en Colombia.
En su arremetida de las últimas semanas, las FARC han atentado principalmente contra fuerzas militares y contra la infraestructura energética de distintas regiones del país, causando graves daños al medioambiente y a la población civil.
A comienzos de junio, una acción de las FARC contra transportadores de crudo llevó a que unos 3.000 barriles de petróleo fueran vertidos en el mismo Putumayo, contaminando humedales, fuentes de agua y vías.
Poco después, además, un ataque con explosivos contra un oleoducto en Nariño provocó el derrame de unos 10.000 barriles de crudo en ríos de la zona, por los que la mancha de combustibles terminó llegando al océano Pacífico.
Colombia vive un conflicto armado de más de medio siglo en el que han participado guerrillas, paramilitares y agentes del Estado, y que ha dejado oficialmente al menos 220.000 muertos y más de seis millones de desplazados.

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