La compañía afirmó que desde marzo del presente año ha sufrido intimidaciones, interceptaciones a conductores, disparos contra su flota y un atentado explosivo contra su base de operaciones.
Por: Yeison Andrés López Romero.
Un vehículo compactador de Urbaser, empresa encargada del servicio de aseo urbano en Popayán, fue incinerado el sábado 17 de octubre de 2026 en la vía hacia el relleno sanitario Los Picachos, en el sector de La Yunga.
En el sitio aparecieron grafitis y publicidad alusiva al Ejército de Liberación Nacional (ELN), según informó la compañía.
El hecho corresponde al tercer camión de recolección destruido durante 2026 en medio de ataques que la empresa atribuye a una escalada de amenazas e intimidaciones contra sus trabajadores, vehículos e instalaciones. El automotor cubría una ruta hacia el relleno ubicado en la vereda La Yunga cuando fue atacado.
Tras lo anterior, Urbaser rechazó lo ocurrido y advirtió que analiza las consecuencias de este episodio para la operación de recolección de residuos en la capital caucana. La empresa señaló que cualquier alteración en las rutas o en la prestación del servicio será comunicada a los usuarios.
“Es una situación inaceptable”, expresó la compañía en un comunicado divulgado luego del ataque. La entidad insistió en que el impacto trasciende las pérdidas materiales, debido a que la recolección de residuos está vinculada con condiciones de salubridad, cuidado ambiental y funcionamiento de la ciudad.
La empresa reportó amenazas y ataques desde marzo de 2026
De acuerdo con Urbaser, los episodios de violencia contra la operación comenzaron en marzo de 2026. Desde entonces, la firma asegura que ha recibido amenazas atribuidas a grupos armados ilegales y que sus conductores han sido interceptados durante los recorridos.
La compañía también reportó agresiones con armas de fuego contra su flota y un atentado con explosivos contra su base de operaciones, ocurrido el 30 de agosto de 2026. El nuevo incendio dejó fuera de servicio otro de los vehículos destinados a transportar los residuos de los habitantes de Popayán.
“Se está atacando la infraestructura” que sostiene un servicio público esencial, señaló la empresa. Urbaser sostuvo que los hechos ponen bajo presión la capacidad operativa y exponen a los empleados que cumplen las rutas diarias de recolección.
El comunicado enfatizó que el personal constituye el elemento central del servicio. “El aseo lo prestan las personas, no las máquinas”, indicó la organización, que pidió evitar que las amenazas contra conductores y demás trabajadores se conviertan en una situación habitual.
Urbaser alertó por ataques que ponen en riesgo la recolección de residuos en Popayán - crédito @sincensurapop/XUrbaser pidió respeto por los trabajadores y el servicio público
La compañía hizo un llamado a los actores armados para que respeten el Derecho Internacional Humanitario. A su juicio, los ataques contra trabajadores y vehículos dedicados al aseo afectan una actividad indispensable para la población civil.
Urbaser agregó que la continuidad del servicio depende de condiciones mínimas de seguridad para sus equipos. La firma evaluaba el daño ocasionado al camión compactador y el efecto de su pérdida sobre la programación de recolección en distintos sectores de Popayán.
“Atentar contra el aseo es afectar a toda la ciudad”, afirmó la empresa. También solicitó garantías para sus operarios, quienes deben transitar por corredores viales que conectan la zona urbana con el relleno sanitario Los Picachos.
Explosión en la variante sur de Popayán dejó dos civiles heridos
Una carga explosiva detonó el viernes 16 de octubre de 2026 en la variante sur de Popayán, cerca del puente sobre el río Cauca, y dejó dos civiles con lesiones por esquirlas. La hipótesis preliminar de las autoridades indica que el artefacto estaba dirigido contra patrullas de la Policía de Carabineros.
El explosivo habría sido ocultado a un costado de la carretera y activado al paso de los uniformados. Tras la detonación, la Policía acordonó el sector ante la posibilidad de que hubiera otros elementos similares.
Los afectados fueron identificados como Leydi Juliana Calvo y Daniel Alejandro Hernán Bastidas. Ambos recibieron atención médica y estaban fuera de peligro, según indicaron fuentes policiales consultadas por El Tiempo. “Tuvieron laceraciones por esquirlas”, señalaron.
La institución activó el Plan Candado para controlar las salidas de la ciudad e identificar a los responsables. El secretario de Seguridad de Popayán, Reynel Polanía Vargas, afirmó que no hubo otras víctimas.
La Alcaldía y la Policía ofrecieron una recompensa de hasta $50 millones por información que permita ubicar a los autores. “Necesitamos datos para esclarecer el hecho”, expresó el funcionario.
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