En Corrientes se da por hecho que no hay peor astilla que la del mismo palo. A la ruptura entre los hermanos Romero Feris -los ex gobernadores "Pocho" y "Tato", de origen autonomista- le siguió la de dos primos radicales: los Colombi.
Juntos pasaron de los "chichoneos" con el duhaldismo que controlaba el peronismo local, al matrimonio con Néstor Kirchner. Fueron los primeros radicales K. Al punto que la línea ultrakirchnerista Compromiso K tuvo su sede en la Casa de Corrientes, vecina a la Rosada.
La fractura llegó cuando Arturo reemplazó a su primo, en el 2003, y lo acusó de querer manejarle el gobierno. Se acentuó cuando acordó la reforma constitucional con reelección, asignatura pendiente de Ricardo. En busca de sostén, el gobernador se recostó en Cobos y su primo en la UCR. El intento de juntarlos resultó inútil. La ferocidad de la última campaña, que consagró a Ricardo en el balotaje, fue la mejor prueba.


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