El equipo rojinegro igualó 0 a 0 ante Gimnasia y Esgrima de La Plata. En un partido muy pobre, el Sabalero fue apenas un poco más y terminó sumando una unidad que sirve en su lucha para mantener la categoría.
El partido fue muy pobre. Se vio a dos equipos que lucharon muchísimo, pero que no tuvieron ideas y jugaron muy poco.
Sin embargo, la realidad indica que a Colón le viene bien sumar, de a 1 o de a 3, pero cualquier unidad es bienvenida para el máximo objetivo: salvarse del descenso (a este punto habrá que sumarle la derrota de Argentinos Jrs. ante Lanús, rival directo en esa pelea).
El comienzo del encuentro no fue de lo más satisfactorio para el local, ya que antes de llegar a los 2 minutos de partido, Facundo Pereyra aprovechó un error defensivo y quedó solo frente a Montoya, definió cruzado y la pelota dio en el palo.
Pero rápidamente todo se equilibraría y a los 15’ Colón tendría su primera acción clara cuando Luque desbordó por la izquierda y metió un pase para Alario, que dentro del área y con la marca de dos defensores se las arregló para rematar al arco. Un minuto después, y tras un tiro de esquina, Alario volvió a cabecear y nuevamente Monetti se quedó con el balón.
Pero los dirigidos por Troglio respondieron rápidamente: a los 18’ un buen pase de Pereyra a espaldas de la defensa dejó a Bou dentro del área con pelota dominada, este le pegó al arco pero Montoya estaba bien ubicado.
Tanto Pereyra como Bou se las ingeniaron para complicar a la última línea de Colón, sobre todo en la primera mitad. La defensa no arrancó con la solidez de otros partidos, aunque con el correr de los minutos (sobre todo en el complemento) pareció reacomodarse.
En el segundo tiempo hubo realmente muy poco para destacar, aunque en este sentido fueron todas acciones favorables a los de Osella. Primero, a los 26’, hubo un buen quite de Videla que habilitó a Curuchet, este ingresó al área, enganchó hacia adentro y remató, pero la pelota se fue por arriba del travesaño. Y a los 31’ fue el propio Curuchet el que robó una pelota en el mediocampo y corrió hasta el área, pero perdió en el cuero a cuerpo con el defensor antes de poder definir.
En el final, cuando se jugaban dos minutos de descuento, vino un tiro de esquina que Alcoba cabeceó ante la mala salida del arquero, pero la pelota se fue muy cerca del segundo palo.
En el balance final fue un poco más Colón, pero el resultado es justo. El sabalero no fue tan explosivo en ataque, y las situaciones que tuvo fueron pocas y no muy claras, a lo que habrá que sumarle que a esta altura del torneo ya todos saben cómo juega el rojinegro, por lo que ya no sorprende tan fácilmente y las contras no lastiman tanto.
Así y todo, el conjunto de Osella sigue manteniendo las dos principales virtudes que mostró en cada partido: orden y sacrificio colectivo. Eso le permite sumar, que es lo que necesita para alcanzar su objetivo. Y por ahora lo está consiguiendo.
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