¿Seguirá la misma dupla de zagueros centrales?, ¿se vendrá el tiempo de Romero?, ¿seguirá Curuchet por izquierda?, son algunos de los interrogantes pensando en Quilmes, el domingo.
Sin problemas de lesionados ni tampoco de suspendidos (a propósito, llamó la atención que Laverni no haya sacado tarjetas en todo el partido), el técnico tiene a todos los jugadores a disposición, salvo Carlos Martín Luque que se está recuperando de la lesión que lo marginó.
Las mayores preocupaciones están centradas en la floja actuación defensiva, tanto en lo individual como en lo colectivo. Si salgo había logrado corregir el entrenador, era la fragilidad con la cual venía jugando la defensa. El hecho de que no le hayan marcado goles ante Arsenal y que tanto Newell’s como Vélez y Racing sólo le habían convertido uno, permitió que el equipo no sólo consiguiera sumar sino que también lograra una fortaleza defensiva que no se había notado en los otros partidos.
De cara al encuentro del domingo, una de las incógnitas se presenta en la defensa, ya que el funcionamiento no fue bueno, sobre todo por el lado de los centrales. En este aspecto, Romero está a las órdenes de Morant y viene integrando el banco de suplentes, en tanto que Alcoba se presenta también como otra alternativa a evaluar.
El técnico recibió cuestionamientos por la función de Curuchet, quien recostado por izquierda no ha cumplido actuaciones tan eficaces como cuando lo hizo por derecha, que es su puesto natural.
El objetivo de Colón es la clasificación para la Sudamericana, algo que venía consiguiendo hasta la fecha pasada pero que ahora relegó en manos de San Lorenzo, quien aprovechó la derrota sabalera y le ganó, precisamente, al próximo rival de Colón, en el partido que se jugó en el estadio cervecero.
Otra alternativa que tiene el técnico a mano es la de Ricardo Gómez, quien integró el banco de relevos e ingresó en el segundo tiempo ante los mendocinos.
Puntos importantes
Quilmes inició hoy la semana previa al partido del próximo domingo a las 18.20 frente a Colón, en Santa Fe. Luego de dos días de descanso, el plantel volvió a partir de las 10 a los entrenamientos.
El entrenador Omar De Felippe arrancará la tarea sabiendo que para el próximo partido no podrá contar con Jacobo Mansilla, que llegó a la quinta amarilla frente a San Lorenzo y deberá cumplir un partido de suspensión.
Pero la “fiebre amarilla” está instalada a pleno en Quilmes, ya que quedaron ocho jugadores al borde de la quinta amonestación: Juan Manuel Cobo, Leandro Díaz, Fernando Elizari, Cristian Lema, Pablo Lima, Sebastián Martínez, Emanuel Trípodi y Sebastián Romero.
Por otro lado, esta semana le vendrá bien para continuar con la puesta a punto de Miguel Caneo, que a pesar de haber tenido el alta médica, el cuerpo técnico decidió no convocarlo para el partido ante San Lorenzo y darle unos días más de recuperación física y futbolística.
También le vendrá bien a Cristián Menéndez y a Fernando Telechea, que aunque fueron al banco e ingresaron el viernes, todavía deben recuperar el ritmo futbolístico.
El plantel de Quilmes viajará el viernes por la noche a Santa Fe y se alojará en el Hotel Riogrande.

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