La primera jornada de pago de salarios a miles de trabajadores del municipio local, como así también de cooperativas y planes sociales a través del Banco de la Nación Argentina, no estuvo exenta de varios inconvenientes, tales como filas de más de tres cuadras. También hubo un múltiple operativo de seguridad, además de escaramuzas.
Ello se debió a que el mes anterior el Santa Cruz retuvo fondos (que el jefe comunal tenía destinados al pago de salarios), argumentando que eran descuentos por créditos personales y de compras en comercios adheridos por convenio al sindicato municipal.
Sin embargo, Córdoba y otros funcionarios de su gabinete atribuyeron ello a una actitud malintencionada propiciada por el gobernador Daniel Peralta, con quien se encuentra enfrentado desde hace varios meses y además tuvo en cuenta que el gobierno provincial no le está enviando fondos para pagar sueldos, por lo cual tiene que apelar a la ayuda del gobierno nacional.
En tal sentido, dispuso que a partir de ahora todas las transacciones se hagan a través de la sucursal del Nación, pero como los agentes municipales y otros trabajadores que dependen de la comuna no tienen aún tarjetas de débito para utilizar en cajeros automáticos de la red de este banco, tuvieron que retirar sus sueldos por ventanilla que, en la práctica, ayer se tradujeron en seis mesas de pago.
TEDIOSA ESPERA
La cancelación de los sueldos en la sucursal ubicada en la avenida Eva Perón comenzó a concretarse aproximadamente a las 14:30 y proseguía hasta avanzada la tarde.
El municipio informó que solo disponía de fondos para finiquitar sueldos a empleados de los módulos 1 a 6 (además de cooperativas y planes sociales), en tanto que los del módulo 7 deberán esperar algunos días más.
Debido a la proximidad del fin de semana y al temor de que no alcanzara la partida que envió el gobierno nacional, estimada en unos 12 millones de pesos, muchos trabajadores -incluyendo mujeres- aguardaron su turno desde la medianoche.
Lo concreto es que minutos antes de que se habilitaran las cajas de pago, había una fila de más de 300 metros en una misma cuadra, la cual se extendía por avenida Eva Perón, continuando por las calles Don Bosco y Rosario Vera Peñaloza.
CAMIONES DE CAUDALES, INCIDENTES Y SEGURIDAD
Tras una tediosa espera, la gente se mostró aliviada cuando minutos antes de las 14 vio llegar dos camiones de caudales del Banco Nación procedentes de Comodoro Rivadavia, de los cuales descendieron numerosos custodios armados con ametralladoras, en tanto sus compañeros bajaban varias cajas conteniendo innumerables fajos de billetes.
Antes de ello, personal de la Dirección de Tránsito ya habían cortado la avenida Eva Perón y el paso por otras calles adyacentes, lo cual generó malestar en muchos automovilistas. Se dijo que era por razones de seguridad y también para evitar que la gente que venía a cobrar causara embotellamientos con sus autos particulares.
Sin embargo, el operativo estaba incompleto ya que nadie previó que antes de que comenzara el pago, un grupo de trabajadores intentó ingresar al hall del banco sin hacer fila, lo cual motivó que se produjeran fuertes discusiones con otros, salieran a relucir algunos manotazos y se apretujara a algunas mujeres. Incluso Diario Patagónico pudo observar que quedaron dos ventanales trisados, aunque voceros policiales negaron los incidentes.
Lo concreto es que a los pocos minutos de ocurridas las escaramuzas, varios hombres del Comando Radioeléctrico se apostaron en la puerta junto a otros policías afectados al servicio adicional. A ellos ser les sumó el personal que regularmente brinda seguridad en el edificio central de la comuna, además de otros colaboradores del intendente, a fin de ordenar el ingreso de los trabajadores.
PROTESTAN LOS DEL MODULO 7
A todo esto, vale señalar que los municipales que revisten en el módulo 7 del escalafón iniciaron ayer temprano una retención de servicios en repudio a la decisión del Ejecutivo municipal de pagar los salarios en forma escalonada ya que ellos recién podrán percibirlos la semana próxima. Además, decidieron manifestarse frente al edificio central de la comuna y el del Concejo Deliberante.
Al respecto, el delegado de empleados del sector Obras Públicas, Oscar “Chaya” Herrera, dijo que la protesta no solo era para pedirle al intendente que les pagara a todos juntos, sino también para que cumpliera con todo lo acordado en anteriores reuniones, además de reiterarle el pedido de incremento salarial del 35%”.


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