Ayer viernes, la empresaria Sol Daurella dirigirá la primera reunión de la nueva Coca-Cola España luego de la unificación de las embotelladores españolas sumando también las embotelladoras de Portugal y Andorra. La empresaria presindirá el primer consejo de administración tras la fusión de los siete fabricantes del refresco que había repartidos por la península, obligados a unirse en una sólo compañía.
La consecuencia de todo esto es la creación de un gigante de la alimentación llamado a cotizar en bolsa en cuanto las condiciones del mercado lo permitan.
El grupo resultante facturará cerca de US$ 3923 millones (3.000 millones de euros) anuales, se convertirá en el primer grupo alimentario de España, superando incluso al negocio en nuestro país de multinacionales como Nestlé, y contará con 15 plantas embotelladoras en España y Portugal y una plantilla de unos 5.000 trabajadores.
Como estaba previsto, la familia Daurella, que tendrá el 42% de la nueva sociedad gracias al peso de Cobega, el embotellador para Cataluña y Baleares, permitirá a Sol Daurella asumir la presidencia y colocar a uno de sus directivos de confianza, Víctor Rufart, como nuevo consejero delegado de la compañía. Por detrás, la segunda familia por importancia son los Gómez-Trenor, con algo más del 15%, embotelladores de la zona de Levante.
Reorganización
La reorganización del negocio industrial de Coca-Cola en España obligará a reinventarse a cada una de las familias que sostenían cada una de las embotelladoras. En el caso de Daurella, su porcentaje del 42% no incluye su participación en Nespresso, así como las filiales que el grupo catalán mantiene en diversos países africanos, de manera que dividide su emporio, que en 2011 facturó 1.616 millones y le hizo ganar 87 millones, en Cobega Embotellador y Cobega Invest.
Aunque el proceso de unificación ha durado cerca de un año, el casamiento entre las distintas familias que se repartían el negocio de fabricar Coca-Cola desde principios de los años 60 no ha dejado por el camino rencillas insuperables. Buena muestra de ello es que mañana mismo, después de celebrar el primer consejo de administración, está previsto que Muhtar Kent, Sol Daurella y el resto de los consejeros asistan a una cena privada en el Teatro Real de Madrid.
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