Persisten las dudas sobre la concreción de un gran geriátrico anunciado entre PAMI y el Municipio más de tres años atrás. Menos de un cuarto de las residencias que funcionan en la ciudad estarían habilitadas.
Distintos actores explicaron que la demanda de residencias especializadas es "sostenida" aunque son escasos los geriátricos que cuentan con la habilitación respectiva, una condición ineludible para poder realizar convenios con PAMI. En ese sentido, luego de tres años persisten las dudas acerca de la concreción del megaproyecto anunciado entre la obra social y el Municipio, cuyo convenio se firmara en febrero de 2010, para la construcción de una gran residencia para adultos mayores con capacidad para 66 camas.
Al respecto, Carlos Manzur, concejal oficialista y delegado de ATSA, especificó que en la ciudad habrá unos 40 geriátricos. "Declarados, que estén funcionando bien, con los papeles en regla, serán 10 como máximo; que sabemos que existen, que funcionan, debe haber entre 15 y 20; y que no sabemos pero pueden funcionar como guarderías o residencias habrá unos 10 más". El funcionario planteó que "con esta situación no podemos hacer nada porque la habilitación depende en forma exclusiva de la Provincia", subrayó. Sin embargo, el dirigente reconoció que "la existencia de geriátricos en la ciudad es algo necesario".
"En los casos de las personas que nos vienen a consultar porque saben que por nuestra actividad tenemos alguna relación se les hacen algunas recomendaciones y se manda a las personas a los geriátricos que se encuentran registrados. Pero en esos casos la mayoría de los lugares se encuentran cubiertos y quedan en lista de espera", reveló para asegurar luego que "siempre hay una demanda sostenida".
Manzur lamentó las demoras del "proyecto impulsado por PAMI que beneficiaba a la ciudad". En su momento, "el Intendente estaba muy congratulado con este proyecto e incluso ofreció los terrenos para que lo construyeran. No hubo una decisión firme de PAMI y después el proyecto quedó en la nada porque no aparecieron los fondos".
Por su parte, Adriana Capuano, concejal del PJ y titular de la UGL XXX de PAMI, remarcó que la falta de geriátricos "es un déficit y una deuda pendiente que tiene el Estado municipal con la ciudad de Olavarría. Generalmente en los casos que no existe inversión privada, son los Estados municipales los que se hacen cargo de esa cobertura".
En la ciudad, "tengo entendido que hay uno solo que funciona en forma legal, el resto no está habilitado: desconocemos el número de lugares que pueden estar funcionando en esas condiciones. Ni siquiera el Hogar que depende de las Damas Vicentinas ha podido cumplimentar los requisitos, que cumplen una tarea tan noble y trabajan con un voluntad envidiable".
Para estas instituciones, contar "con la habilitación provincial es fundamental porque ése es el ABC para después poder hacer convenios con el PAMI". Como una manera de suplir "esta ausencia del Estado, lo que hacemos desde PAMI es entregar los subsidios que se llaman AGD, es decir Auxiliar Gerontológico Domiciliario, y con ese aporte los afiliados pueden contratar personal que concurra a sus domicilios para que los atienda". Frente a esta realidad, "en los municipios vecinos que tienen nuestra cobertura, en casi todos este déficit se ha solucionado con residencias públicas, tanto en Azul, como en Laprida o La Madrid".
La funcionaria negó que el proyecto de la mega residencia en Olavarría haya quedado trunco, aunque tampoco "tenemos datos de cuándo se hará la inversión". De todos modos, observó que "aún continúa el plan de desarrollo de prestadores del Instituto" en el cual estaba incluido el proyecto local, mediante el cual "se están construyendo megahospitales en distintos puntos del país, uno ya está finalizado en Entre Ríos y otro se está finalizando en el Conurbano".

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